Jueves 21 de Junio del 2018

     




OTILIA Y ARMANDO

La vida desde la experiencia y el amor

27/05 14:20

Llevan casi siete décadas juntos, aunque se conocen de toda la vida. El trabajo y el respeto fueron la piedra sobre la que construyeron su presente, una gran familia que los protege.

          

CERRO AZUL.  Gran parte de la historia está más allá de los libros, está en el relato, en las anécdotas y recuerdos de los abuelos, seres llenos de consejos que a veces merecen una doble reflexión para comprenderlos en su totalidad, pero que sin dudas están embebidos con una dosis de amor y un extra de experiencia. Armando Theisen y Otilia Schwertnerz tienen 92 y 87 años respectivamente, llevan juntos casi siete décadas, aunque se conocen “de toda la vida”, supieron de éxitos y fracasos, pero sobre todo del amor. Armando llegó a la Capital del Durazno en 1926, con solo seis meses, según recuerda Otilia que le contó su suegra, desde Brasil, “fui uno de los últimos en llegar a la zona, teníamos un vecino que vino en 1890, a partir de entonces comenzó a venir gente de Buenos Aires, de Entre Ríos a invertir, a plantar yerba. La escuelita se inauguró en 1922”, aclaró.


“Cuando llegamos con mi familia ya había picadas por todos lados, vivíamos en el centro, con el tiempo se hizo la ruta 14 (la vieja traza), pero acá, si querías comer, tenías que tener lo propio, querías tener un transporte, tenías que tener caballos, querías leche, la vaca, así era todo, pero despacito se fue logrando”, apuntó y recordó que solo pudo hacer “la mitad de la primaria, porque no había más grados, se fueron incorporando después, igual en ese entonces no se podía estudiar más, llegabas a los once, doce años y al trabajo, tampoco era necesario tanto estudio”.

La infancia de Otilia fue un poco diferente, sus padres eran brasileños, ella nació en Argentina, vivían en la zona rural y se dedicaron al cultivo de yerba mate, incluso levantaron un pequeño secadero, “estábamos bien, cuando tenía catorce o quince años podíamos ir a Posadas a comprarnos un par de zapatos, tomábamos el colectivo e íbamos”, mencionó y Armando añadió que “su papá con diez hectáreas de yerba llegó a juntar plata y comprar 700 hectáreas en Colonia Taranco, todo valía, cuando vino Perón quedó todo en la nada, fundió a todos, se fueron los inversores, todo se fue cerrando”.

Es una época de la que “se extraña todo, la gente, el sistema, todo cambia, como en todos lados, hoy es muy difícil, está muy dividida la gente”, opinó Armando, que para casarse con Otilia debió pedir su mano luego de haber trabajado para asegurar a la familia que tendrían donde vivir.

Vivieron un tiempo en Buenos Aires, donde nació su primer hijo, pero la situación del país quiso que regresen a la tierra colorada. “Tenía a mi cuñada viviendo con nosotros, Armando estaba internado, lo habían operado, vino el patrón y dijo que nos vayamos a la provincia porque estaba pasando algo muy feo en Argentina, a Armando lo sacaron del hospital, porque había que dejar las camas libres, y al ratito escuchamos las explosiones, vimos el avión sobre la plaza, bombardearon todo el centro”, relató Otilia.

Instalados nuevamente en Cerro Azul, Armando montó un pequeño aserradero, cuyas máquinas fabricó él mismo. 

La pareja tuvo dos varones más y mellizas, que nacieron en la casa, “no sabíamos que eran dos, cuando vino el médico para el parto recién lo supimos, me dijo ‘vas a poder’, nació una y a los diez o quince minutos la otra”, rememoró Otilia.

Amor y trabajo, la base de la familia

“El mejor entretenimiento es el trabajo, no hay otra cosa mejor, lo mantiene sano a uno, tengo 92 años, nunca tuve dolor de cabeza, lo único que tomo es una pastilla por día para controlar la presión, no me duele nada, a los hijos hay que criarlos en el trabajo, desde chiquitos”, consideró Armando y añadió que “uno debe saber hacer todo, nadie puede mandar si no sabe, hay que aprender de todo, cocinar, lavar, coser, todo, desde chicos, si después no se necesita, muy bien, pero se sabe”.

“Siempre fui un trabajador golondrina, nunca me quedé en un solo lugar, no me gustaba, me iba a otro lado, ahora denuncian al patrón, al sindicato lo mandé a la mierda enseguida, no quiero saber nada de sindicatos, es lo peor que hay, tienen demasiado poder, dónde se vio eso. Teníamos cuatro hijos estudiando, dos en el Gentilini y dos en Posadas, y tenía que mantenerlos con mi trabajo, teníamos un aserradero chiquito, Otilia ayudaba haciendo pan dulce y masitas para vender, y se pudo, hoy todo está servido y la gente no está conforme”, remarcó Armando, para quien “si te acostumbras a no trabajar, no lo vas a hacer, además al ser humano hay que ponerle límite desde que nace hasta que muere, ahora hay un gran libertinaje”.

“El trabajo no mata, es salud, trabajé hasta los 82 años, recién ahí me jubilé y seguí trabajando un poco más”, consideró Armando.

Y “la mejor medicina para los viejos”, según Otilia, es “que los hijos se acuerden de sus padres, que no los pongan solitos en un asilo, que los cuiden, son la joya más grande, por esas personas estamos en el mundo; esa vitamina, esa medicina, no se compra con dinero, se compra con amor a la familia, eso es lo más hermoso que hay, se puede tener todo lo que uno quiera, pero la base está en el amor, en ser humilde en tu ser”.

“Nosotros estamos llegando a un final feliz, las historias de antes no vuelven más, hay que pensar que uno nace para morir, no te salva nadie, tenemos un horario, lo mejor es que no lo sabemos, hay que buscar la forma de vivir en paz, hay que saber vivir”, estimó Otilia y confesó estar “muy conforme con lo que logré junto a mi familia”.

Los tiempos cambiaron, de eso no quedan dudas, pero “el respeto a los padres, el amor a los hijos, la debilidad por los nietos, la familia, no es una moda, la familia está más allá de una tendencia”.


El diario no se hace responsable ni partícipe de las opiniones vertidas por los usuarios de esta sección.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Todos los mensajes y/o usuarios que incumplan alguno de los Términos de uso podrán ser eliminados o inhabilitados.

MáS LEídas

VIDEOS


#Peligro

El perejil gigante, la planta que te puede dejar ciego solo con tocarla

21/06 11:55

Es silvestre, invasiva y bastante peligrosa. La savia de la planta bautizada por los científicos como Heracleum Mantegazzianum puede causar quemaduras y ceguera.

#Posadas

Muestra a cargo de Gabriel Nico Bianchi

21/06 09:51

El joven artista misionero expone el viernes 22 de junio a las 10.30 en el Museo Municipal de Bellas Artes“ Lucas Braulio Areco” (Rivadavia 1846) y se extenderá hasta el 9 de julio. Más de 15 obras a lápiz, carbonilla y tiza de grafito que sorprenderá a cada visitante que se acerque al museo.

#Evento

Chitata Animaciones se presenta en Puerto Esperanza

21/06 08:31

La cita será el domingo 24 de junio a las 16 en el Centro Cultural de esa localidad, una oportunidad para compartir una tarde en familia a pura diversión.



#Escándalo

La esposa del primer ministro israelí acusada de fraude

21/06 12:26

Sara Netanyahu, esposa de Benjamin Netanyahu, fue inculpada por "abuso de confianza" tras una larga investigación por reclamar indebidamente unos 100.000 dólares en comidas, dijo el ministerio de Justicia.

#Alemania

Merkel cumple 100 días de mandato llenos de obstáculos

21/06 10:29

La canciller alemana, Angela Merkel, cumplió hoy 100 días de mandato, en momentos en que se resiste a dar por perdida una carrera de obstáculos en la que la crisis de refugiados la amenaza nuevamente con una retirada antes de tiempo.

#Justicia

Fallo judicial prohíbe matar perros para comer en Corea del Sur

21/06 09:31

Alimentarse de su carne es ilegal, según el fallo de un tribunal en Corea del Sur, donde los defensores de los animales creen que la decisión podría significar un primer paso hacia la prohibición del consumo de caninos.





Diario Primera Edición
Corrientes 2434, Posadas, Misiones


E-mail: diarioprimera@gmail.com
primeraedicionweb@gmail.com
Todos los derechos reservados © 2018


PRIMERA EDICION © 2015 Todos los derechos reservados . Términos de uso   Política de privacidad