La visita terminó con dos hombres menos por las expulsiones de Mariano Pavone, al minuto del complemento, y de Rodrigo Braña, a los 34 del mismo período.
Tras un dominio casi monopólico y pese a terminar el match con una ostensible superioridad numérica, Defensa no tuvo precisión en la definición para concretar en la red su mejor performance.
Después de las inclemencias metereológicas que obligaron a la suspensión del cotejo cuando iban 1 a 1, el desarrollo cambió notoriamente esta vez. Las lejanas conquistas de Matías Rojas y Fabián Noguera quedaron rápidamente en el olvido luego de un dominio total del conjunto de Florencio Varela.
A través de aceitados movimientos de circulación el elenco de Beccacece condenó a su adversario a asumir un tímido rol de partenaire. Sin pasar zozobras en su retaguardia ya que Estudiantes nunca se decidió a atacar, el “Halcón” ahogó en la salida al cuadro de Benítez pero adoleció de una total falta de puntería al momento de procurar colocarse en ventaja.
En la primera mitad el “Pincha” no cruzó la mitad de la cancha, convirtiéndose ésta en un verdadero plano inclinado al arco de Andújar.
La exagerada expulsión del veterano Pavone, quien forcejeó con Martínez pero sin impactar con su codo en la humanidad del defensor local antes de cumplirse un minuto de juego del complemento, parecía el comienzo del fin para la formación de la ciudad de las diagonales.
Empero, el citado infortunio impulsó a los nueve jugadores de campo estudiantiles a redoblar esfuerzos para contrarrestar la táctica de un adversario completamente decidido a buscar los tres puntos que lo acerquen al líder Racing.
Sin embargo un local, ya sin la chispa de la primera etapa, resultó a esa altura un tanto monocorde al momento de intentar lastimar a su oponente favoreciendo el trabajo de los longilíneos Schunke y Noguera, quienes despojados de rubores estéticos despejaron las ya confusas embestidas del dueño de casa.
Ni Tevez ni Larrondo le dieron a Defensa la profundidad requerida, mientras la visita seguía sin comprometer a Unsain, quien a la postre resultó un testigo privilegiado del espectáculo.
Los últimos minutos mostraron a un cuadro de Varela enceguecido en pos de una victoria que mereció largamente y a un Estudiantes, que sobre el final quedó con dos jugadores de menos, aferrado a un empate con terminó festejando como una victoria.
Fuente: Agencia de Noticias NA