Cada vez más conductores pierden el control emocional cuando manejan. Al ser encerrados, cuando se les pega un auto atrás o un auto que va delante los obliga a disminuir la velocidad, estos conductores enojados pueden cometer increíbles actos de violencia.
Cuando la fundación AAA para la Seguridad del Tránsito de Estados Unidos estudió más de 10.000 incidentes de agresiones al conducir, descubrió que al menos 218 personas murieron y otras 12.610 salieron heridas producto de esos enojos.
Los estudios de la fundación AAA descubrieron que hombres y mujeres de cualquier edad pueden manejar agresivamente si están de mal humor o en malas circunstancias.
Aún más, cuando los conductores explican por qué se volvieron violentos, las razones son con frecuencia increíblemente triviales: “Ella no me iba a dejar pasar”, “Se me pegaba atrás constantemente”…
¿Cómo evitar ser víctima de un conductor agresivo? Aunque no hay técnicas garantizadas, estos cinco principios pueden ayudar:
No provoque
Cuando las encuestas preguntan a los conductores qué los enoja más, se obtienen resultados notablemente semejantes. Unos pocos y específicos comportamientos parecen ser los que usualmente enfurecen a los conductores. Usted se puede proteger evitándolos:
Encerrar
Cuando usted sobrepasa, asegúrese de que tiene bastante espacio. Use su luz de giro para mostrar sus intenciones antes de hacer un movimiento.
Si comete un error y accidentalmente encierra a alguien, intente disculparse con el gesto apropiado.
Si alguien al sobrepasarlo se le cruza, encerrándolo, disminuya la velocidad y facilite el espacio para que pueda ubicarse.
Circular por el carril izquierdo
Si está en el carril izquierdo y alguien quiere pasarlo, córrase y déjelo pasar. Usted puede sentir que está en su derecho porque está circulando a la máxima velocidad permitida, pero también puede ponerse en peligro al enojar a los conductores que vienen detrás de usted.
Es por eso que en muchos lugares, cansados de escenas al estilo “Relatos Salvajes”, la ley obliga a conducir por el carril derecho y sólo permite el izquierdo para pasar a otro automóvil (en Argentina rige para las autopistas).
Además, es simple cortesía moverse para dejar pasar a los otros.
Pegarse atrás
Los conductores se enojan cuando son seguidos muy de cerca. Lo más seguro es dejar por lo menos dos segundos de espacio entre su auto y el de adelante.
Gestos obscenos
Casi nada pone a un conductor tan furioso como lo hace un gesto obsceno. Mantenga sus manos en el volante. Evite hacer cualquier tipo de gesto que pueda enfurecer a otro conductor, incluso inofensivas expresiones de irritación como mover la cabeza.
Sea un conductor precavido y cortés. Indique con señales cada vez que sobrepasa, cambia de carril o dobla. Y use su bocina solamente en casos de extrema necesidad.
Si usted y otro conductor ven simultáneamente un lugar para estacionar vacío, deje que se lo quede la otra persona.
Y si el otro conductor parece ansioso de enfrentarse con usted, haga un gesto amistoso. Luego de un tiempo su respuesta se va a convertir en automática y no le va a afectar tan seguido la mala educación de otros conductores.
No se enganche
Un conductor enojado no puede empezar una pelea a menos que el otro se enganche. Usted puede protegerse de los conductores furiosos evitando enojarse con ellos. Una persona enojada puede hacer cosas de las que más tarde se arrepienta, y eso lo incluye a usted.
Si está tentado de vengarse de otro conductor, piense: “¿Me gustaría viajar en un avión cuyo piloto actúe de esta manera?”. Piense en las consecuencias que pueden tener sus estallidos de ira. Tranquilícese y siga su viaje.
Ponga distancia
Dele a los conductores enojados mucho espacio. Un conductor que usted haya podido enfadar puede “estallar” y volverse verdaderamente peligroso. Si el otro conductor intenta armar una pelea, ponga toda la distancia que pueda entre su vehículo y el de éste, y después parta lo más rápido posible. Bajo ninguna circunstancia intente empujarlo fuera del camino y arreglar las cosas “por la fuerza”.
Olvídese de ganar
Para muchos automovilistas, conducir se convierte en una competencia. ¿Es usted uno de esos conductores que desean perder el mínimo tiempo posible al viajar y compite con el reloj? ¿Si algo pasa y lo hace disminuir la velocidad, se enoja?
La solución: concédale más tiempo a su viaje. Se va a sorprender de cuánto más relajado se va a sentir al tener unos pocos minutos extra. Así que en vez de tratar de obtener “un buen tiempo”, intente pasar “un tiempo agradable”.
Póngase en el lugar del otro
En lugar de juzgar al otro conductor, intente imaginar por qué el conductor está manejando de esa manera.
Alguien que está yendo rápido o cambiando constantemente de carril puede ser un bombero voluntario o un médico apresurándose hacia el hospital. Alguien cambiando de un carril a otro puede tener una abeja dentro del auto o un bebé llorando.
Cualquiera sea la razón, no tiene nada que ver con usted. Manténgase sereno y no tome las acciones de los otros conductores como algo personal
Si siente que le cuesta controlarse, busque ayuda. Cursos para el control del enojo y la furia han disminuido los ataques cardíacos. Estas mismas técnicas pueden ayudar a los conductores enfadados. Conductores que exitosamente han “reinventado” su forma de ver la calle reportan grandes cambios en su actitud y conducta.
También puede leer libros de autoayuda sobre disminución del estrés y control del enojo.
Fuente: AAA Foundation for Traffic Safety (EEUU)