Cumplía el rol de “tía sustituta” en un hogar de menores de Puerto Rico. Durante nueve años, a partir del 2010, participó del cuidado de niñas y niños en este lugar. Ayer firmó un acuerdo de juicio abreviado de 25 años de prisión por haber corrompido a doce víctimas.
La cuidadora del hogar aceptó ayer la propuesta de condena del fiscal del Tribunal Penal 2, Vladimir Glinka, y evitó el juicio oral que tenía agendado como fecha de inicio el martes 11 de abril.
El pacto que resta ser homologado por los camaristas del TP-2, César Antonio Yaya, Gregorio Augusto Busse y Carlos Jorge Giménez, comprende 25 años de prisión efectiva como autora penalmente responsable del delito de “corrupción de menores agravado, varios hechos, en concurso real” previsto y penado por el artículo 125, tercer párrafo del Código Penal Argentino, conforme a la ley 26.061 de “Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes”.
La pena es de cumplimiento efectivo y la autora de los delitos está detenida desde diciembre de 2019 y alojada en la Unidad Penal V del Servicio Penitenciario Provincial.
Tiene 48 años e instrucción secundaria completa, nació y se educó en la localidad de Ruiz de Montoya y en 2010 ingresó como “tía suplente” en el hogar “Jesús Niño”.
De fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, se pudo establecer que la denuncia fue presentada en noviembre de 2019 ante la Comisaría de la Mujer de Puerto Rico por Raimundo Hillebrand, entonces director del establecimiento de resguardo de menores, tras tomar conocimiento de los abusos detallados por una psicóloga del hogar.
La causa se instruyó ante el juez Leonardo Manuel Balanda Gómez y se recabaron las declaraciones y pruebas que apuntaban maltrato reiterado con golpes, insultos y coerción a los menores, como así también corrupción sexual “aprovechándose de su situación de persona encargada de la guarda y educación de los niños vulnerables”.
Como “tía sustituta”, la encartada se desempeñaba las 24 horas durante los siete días de la semana. Su labor era la de cuidar a los niños en las diferentes casas que pertenecían al predio “Jesús Niño”.
Cámara Gesell
Entre 2015 y 2018 la cuidadora obligó en reiteradas ocasiones a sacar los colchones de las habitaciones al living de la casa, obligarlos con amenazas a desnudarse y realizar actos sexuales entre ellos. También los grababa con celulares y les daba indicaciones. Mayores detalles este Diario se reserva su publicación para preservar la integridad de las víctimas, que en el expediente llegaron a doce menores (niños y niñas entre los 10 y 14 años).
Las víctimas en Cámara Gesell, ratificaron lo relatado a la psicóloga que los asistió y todos apuntaron a “la tía” como quien los obligó a realizar actos contra su integridad sexual.