La agencia espacial estadounidense comunicó el “fin de la alarma”, y dijo que la probabilidad de que la roca espacial chocara con el planeta había disminuido hasta el 0,004 por ciento.
“Sabía que era probable que desapareciera a medida que acumuláramos más datos”, dijo Davide Farnocchia, ingeniero de navegación del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en California. “Estaba durmiendo bastante bien”.
Días después de que los especialistas informaran de sus observaciones del asteroide 2024 YR4 el 27 de diciembre de 2024, los científicos calcularon que tenía más de un 1 por ciento de probabilidades de chocar contra la Tierra, el único gran asteroide conocido con una probabilidad de impacto tan grande.
A medida que los científicos estudiaban más datos sobre el objeto, las probabilidades de impacto siguieron aumentando durante enero y febrero, desde el 1,2 por ciento hasta un máximo del 3,1 por ciento el martes de la semana pasada.
Puede parecer poco, pero la probabilidad era mayor que cualquiera de las registradas por la NASA para un objeto de este tamaño o más grande.
Con una anchura estimada entre los 40 y 90 metros, el 2024 YR4 es lo bastante grande como para arrasar potencialmente una ciudad. Las primeras estimaciones de la trayectoria del asteroide indicaban que podría chocar o explotar en el aire sobre grandes áreas metropolitanas, como Bombay en India y Lagos en Nigeria.
Pero al día siguiente de la previsión del 3,1 por ciento, las probabilidades de que el asteroide 2024 YR4 chocara contra la Tierra empezaron a descender, hasta el 1,5 por ciento el 19 de febrero, y hasta el 0,3 por ciento al día siguiente.
Finalmente, el lunes por la tarde, la NASA comunicó el “fin de la alarma” en una publicación en X, señalando que la probabilidad había disminuido aún más hasta el 0,004 por ciento, o una posibilidad entre 25.000.
The impact probability of asteroid 2024 YR4 has dropped to 0.004%. It’s expected to safely pass Earth in 2032.
Read the full update: https://t.co/wirnWv6FYE pic.twitter.com/AKXma5eVoT
— NASA (@NASA) February 24, 2025