El paro de médicos por tiempo indeterminado en Bolivia cumplió hoy 30 días sin diálogo a la vista entre la dirigencia sindical y el Gobierno, tras una nueva jornada de protestas que dejó al menos 17 heridos por los choques de manifestantes con la policía.
El paro médico comenzó el 23 de noviembre y ya implicó la suspensión de unas 800.000 consultas y 10.000 cirugías, según cifras del ministerio de Salud, pero a pesar de haberse reunido casi una decena de veces, las partes no logran encaminar una negociación que ponga fin al conflicto.
Los médicos rechazan la nueva normativa que castiga la mala praxis médica en el fuero penal y crea un ente de fiscalización del sistema de salud. El Gobierno los acusa de actuar por motivos políticos y habilitó puestos de atención callejeros gratuitos, atendidos en parte por médicos extranjeros.
En este contexto, ayer se frustró una nueva instancia de diálogo cuando los presidentes de las cámaras de Diputados y Senadores, Gabriela Montaño y José Alberto Gonzales, pidieron a los médicos declarar un cuarto intermedio en la huelga para sentarse a la mesa con el vicepresidente, Álvaro García Linera, pero el Colegio Médico solo ofreció una tregua de dos horas en las movilizaciones.
Una pausa de dos horas no es una respuesta seria, no es la respuesta que la población merece, dijo Gonzales al expresar el rechazo del Gobierno, que exige para dialogar la suspensión total de la medida.
Por su parte, en una carta enviada a los médicos, el ministro de la Presidencia, René Martínez, consideró hoy la oferta sindical como “una burla para miles de pacientes”.
En tanto, unos 1.500 estudiantes de Medicina de universidades públicas y privadas se enfrentaron ayer en La Paz a la policía en las puertas del Ministerio de Salud, en una movilización que conmocionó a la capital boliviana.
Los estudiantes lanzaron huevos, petardos y piedras que rompieron vidrios y una pantalla gigante del ministerio y obligaron a replegarse a los efectivos policiales, que luego respondieron con gases lacrimógenos, inclusive dentro del edificio de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), donde un grupo de jóvenes buscó refugio, reseñaron los diarios locales La Prensa y Página Siete.
Por este accionar, el rector de la casa de estudios, Waldo Albarracín, inició un proceso penal contra los agentes por considerarlo una violación a la autonomía universitaria, refirió la agencia estatal de noticias ABI.
Además, los medios locales registraron al menos 17 heridos, entre ellos la periodista Patricia Castillo, de la red Uno, y una estudiante que sufrió un grave traumatismo encéfalo craneal.
Las conversaciones están trabadas por la rigidez de las posturas de ambas partes, como evidencian las renuncias que los médicos del servicio público de salud siguen presentando a sus cargos para apoyar la huelga pese a las advertencias oficiales.
Estamos preparados para sustituir a todos los especialistas que renuncien. El pueblo tiene que saber que el Gobierno está listo para sustituir a uno, a 100 o a mil especialistas que renuncien, dijo García Linera esta semana en conferencia de prensa en Santa Cruz.
Ayer, cuatro jefes médicos dimitieron en el hospital Viedma de Cochabamba y otros cuatro renunciaron a sus cargos administrativos en la Caja Nacional de Salud y el Seguro Social Universitario.
Fuente: Agencia Télam
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