En diálogo con PRIMERA EDICIÓN desde Novo Hamburgo, el delegado Rogério Baggio contó detalles de la pesquisa. La testigo clave vio a los niños sobre un semicírculo e identificó a los siete involucrados, confirmó.El trabajo en busca de identificar a las víctimas del ritual satánico en Brasil, hecho por el que el misionero Jorge Adrián Alves (33) permanece prófugo, continuaba de uno y otro lado del río Uruguay.
Desde Brasil, las autoridades recurrieron incluso a la población de Misiones y Corrientes para obtener datos y responder a la pregunta sobre quiénes eran los niños descuartizados.
Pedimos a la ciudadanía argentina que nos ayude a identificar a los niños asesinados. Que las personas que tengan información de niños de esa franja etaria, de entre los ocho y doce años, que lleven algún tiempo desaparecidos, teniendo en cuenta que los cuerpos fueron hallados el 4 de septiembre de 2017, se presenten ante las autoridades argentinas. No importa si fueran parientes, amigos o vecinos. Nuestro interés es revelar la identidad de esas víctimas cuanto antes y punir a los que hicieron esto, confió en diálogo exclusivo con PRIMERA EDICIÓN desde Novo Hamburgo, Brasil, el delegado Rogério Baggio Berbicz, al frente de la investigación que conmueve a los dos países.
El funcionario a cargo de la Dirección de Homicidios de la Policía Civil en esa localidad del denominado?Gran Porto Alegre habló por vía telefónica con este matutino y explicó algunos detalles de la pesquisa, que actualmente tiene cuatro detenidos y tres prófugos, entre ellos, Alves.
Delegado, ¿en qué etapa se encuentra la investigación y qué novedades hay?
Bien, actualmente hemos recibido la confirmación para prolongar el plazo de la investigación por sesenta días más. Ese lapso es necesario en virtud de que ahora estamos aguardando pruebas técnicas, es decir, entrecruzamiento de llamadas y datos que pudieran surgir de los teléfonos celulares secuestrados a los detenidos. También pedimos interrumpir el secreto bancario de los acusados. Y tenemos prevista la realización de exámenes de Luminol en los lugares donde hay sospechas de que pudo llevarse a cabo el sacrificio humano. De la misma manera, continuamos con las diligencias para intentar identificar a las víctimas y su lugar de procedencia.
¿Qué se sabe de los niños?
Como ya hemos confirmado en septiembre último, sabemos que son hermanos, que él tenía alrededor de ocho años y ella, doce.?Tenemos comprobado que el menor fue alcoholizado con una bebida que aún no pudimos identificar. Y los cráneos no fueron encontrados, los estamos buscando en base a diversas denuncias anónimas…
¿De dónde surge la pista de que los niños serían de Corrientes?
Fue un informante, una persona de confianza del delegado que me reemplazó durante mi licencia por vacaciones, quien informó que eran de Corrientes, sin brindar mayores precisiones. No obstante, no hay más que eso. No es algo específico y no hay una prueba concreta al respecto. Por eso estamos en contacto con las autoridades argentinas, intercambiando información. No obstante, hasta hoy no hay nada concreto que indique que los niños son argentinos. Claro que es una sospecha que no podemos descartar, en virtud de esa pista o, por ejemplo, de la identidad de uno de los prófugos que tiene la investigación…
Al respecto del misionero Alves, ¿qué es lo que se sabe?
Existe una testigo que trabajaba en el lugar, en ese templo, quien lo ubica a él y a las otras seis personas en el escenario. Ella habría asistido a parte del ritual, no al sacrificio humano. Relató que por cuestiones del momento regresó al lugar y vio a los dos niños en el centro de una suerte de media luna o semicírculo, una suerte de letra U. Y ahí pudo identificar al resto de los involucrados, a quienes conocía. Pudo ver el rostro de todas las personas que estaban ahí. Ella no conocía a los niños…
¿Se sabe si Alves ingresó al Brasil de manera legal?
Aún no tenemos esa información, estamos esperando que la Policía Federal, que controla nuestras fronteras, envíe esos registros. Hemos pedido todo el historial de entrada y salida al país de este sospechoso para analizar y conocer sus movimientos, si es que ingresó de manera legal.
Existe una hipótesis que indica que Alves podría haber canjeado los niños a una familiar cercana, ¿existen confirmaciones al respecto?
Esa hipótesis es materia de investigación, es cierto, pero aún no fue confirmada. Eso es algo que surgió durante la pesquisa, pero no tenemos todavía elementos para confirmarlo.
¿Existen antecedentes de casos similares en Rio Grande Do Sul?
Sin dudas es el crimen más cruel que hemos enfrentado, con dos niños decapitados y descuartizados. Tengo 39 años y hace nueve que trabajo al frente de Homicidios, y nunca vi algo parecido. No hay registros de algo así en Rio Grande Do Sul. Es un crimen bárbaro.
El horror y la incredulidad por lo sucedido golpearon primero en Novo Hamburgo, unos 47 kilómetros al norte de Porto Alegre, el martes 4 de septiembre de 2017. Ese día fueron encontrados los cuerpos decapitados de los dos menores a la vera de un camino rural, en el barrio Lomba Grande, en bolsas ocultas dentro de cajas de cartón.
El 27 de diciembre del año pasado la Policía Civil de Rio Grande Do Sul finalmente apresó al brujo Fernandes Rodrigues y a otras tres personas: Jair Da Silva, empresario que habría encomendado el ritual para obtener prosperidad económica, a cambio de 25 mil reales; Andrei Jorge Da Silva, uno de los hijos de Jair; y Márcio Miranda Brustolin.
En tanto, la causa continuaba anoche con tres prófugos. Se trata de Anderson Da Silva, otro hijo de Jair; Paulo Ademir Norbert Da Silva, socio del mismo Jair; y el misionero Alves (33), acusado de proveer los niños para el sacrificio tras entregar un camión a la familia de los pequeños, quienes aún no fueron identificados.
Ese sospechoso, nacido en Bernardo de Irigoyen, cumplió condena a seis años y ocho meses de prisión por dos asaltos armados en Eldorado, tal como PRIMERA EDICIÓN anticipó en su momento.
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