Son de la Escuela 13 de Bonpland. Están en contra de que, para aprobar el curso,los chicos tienen que asistir a los talleres de contraturno y fuera de la currícula . Un grupo de padres de alumnos y docentes de la Escuela 13 de esta localidad salieron a cuestionar la obligatoriedad para los alumnos de participar de los talleres del Programa la Escuela Sale del Aula (ESA).
Es que, a partir de este año, por Resolución 6230/17 del Consejo General de Educación (CGE), el programa ESA pasó a ser un equivalente a la modalidad de jornada extendida y, según establece la resolución entre sus considerandos la extensión de la jornada escolar `La Escuela Sale del Aula´ se implementará de manera gradual y en forma obligatoria en todos los establecimientos educativos del nivel primario de modalidad común, jornada simple, de la provincia de Misiones.
En otras palabras, para aprobar el año escolar, los alumnos deben además de mostrar haber aprendido los contenidos curriculares de las distintas materias, participar y promocionar los talleres de arte, atletismo, radio escolar e informática que se dictan en contraturno.
Los talleres comenzaron en agosto del año pasado en esa escuela primaria de Bonpland pero recién este año se convirtieron en obligatorios.
Por ello, el reclamo tiene dos grandes ejes, que se obliga a los alumnos a participar del programa ESA sin haber consultado a los padres su opinión y, en segundo término, que el CGE equipare un programa o proyecto con una modalidad.
ESA es un programa no una modalidad, pues en Misiones las modalidades, además de las especiales, son escuelas de jornada simple, como la de la Escuela 13, y las escuelas de jornada completa a las que se agregaron las escuelas de jornadas extendidas. Para haber un cambio de modalidad, los docentes deberían contar con un nuevo escalafón, cosa que no ocurre en la Escuela 13, indicaron.
Precariedad laboral
Además, advirtieron que en caso que se produzca modificación en el escalafón docente y sea necesario la creación de nuevos cargos, estos deben ser incorporados al régimen del Estatuto Docente, ajustada a los escalafones respectivos y a los correspondientes índices de remuneraciones tal como lo establecen los artículos 49 y 132 de la Ley de Estatuto Docente.
En cambio, según advirtieron los talleres están a cargo de personas idóneas y esta ampliación de la jornada se realiza mediante contrato precario sin relación de dependencia. Incluso, entendemos que viene el cheque a nombre de la directora, ella cobra y reparte entre los talleristas.
Cuestionaron además que se exija a los maestros de la escuela que se hagan cargo del control de la asistencia de los alumnos a los talleres cuando éstos ya no están en ese turno, no se les puede pedir a los docentes de jornada simple tareas fuera de su horario en el que están designados porque eso escapa a su responsabilidad laboral y civil, advirtieron.
Si bien admitieron que es necesario la prolongación de la jornada escolar, exigieron que esto se haga como corresponde, no con programas en los que se utilicen a nuestros hijos como experimentos, cuando sabemos que la educación debe ser planificada en todos sus aspectos por ser el niño el depositario de nuestra labor y cualquier cosa que se realice de la manera incorrecta puede marcarlo para toda la vida.
Contra el reglamento institucional
Los padres y docentes rechazaron las condiciones establecidas en el nuevo Reglamento Institucional de la Escuela 13, firmado por la supervisora María Antonia González y la coordinadora del programa ESA, Patricia Kijuk.
Según ese reglamento, los alumnos del turno mañana cursan de 8.15 a 14.30: de 8.15 a 12.30 se desarrollan las áreas curriculares matemática, lengua, formación ética y ciudadana, ciencias naturales y sociales, educación física, artística y tecnología. Y de 12.30 a 14.30 almuerzan y tienen los talleres de atletismo, manos creativas, informática y radio escolar. En tanto, los chicos del turno tarde, ingresan a las 10.30 de la mañana y salen a las 16.45.
Los alumnos son evaluados en los talleres con notas conceptuales y en forma bimestral. Los contenidos se recuperan en los mismos períodos que los contenidos curriculares. Los talleres son obligatorios para todos los alumnos y serán excluidos de la bandera los alumnos que no asistan a ellos. Hablan de recuperación de contenidos pero los alumnos no tienen carpeta ni siguen una metodología de trabajo, señalaron los padres.
Fuera de la escuela
Cuestionaron además la condiciones en que se dictan los talleres por ejemplo, los chicos practican atletismo en una cancha abierta, bajo el sol y después de almorzar. Como la escuela no cuenta con suficientes computadoras ni conectividad a Internet, este taller se dicta en un salón de la cooperativa de agua donde, obviamente, hay personas ajenas a la escuela no quiero que mis hijos crucen la calle para ir a informática, ¿quién me asegura que no les pasará nada? ¿quién se hace responsable si ocurre algo? Los talleristas no figuran en el plantel escolar, de hecho, si hoy entrás a la web del CGE, la Escuela 13 figura como de modalidad común y jornada simple, remarcaron.
No todos los padres están en contra de enviar a sus hijos a los talleres del programa Escuela Sale del Aula, por lo que los que no están a favor pidieron que no sean obligatorios pero que continúen como una oferta optativa.
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