En diálogo con Primera Plana, que se emite por la 89.3 FM Santa María de las Misiones, el ingeniero Pedro Méndez, del Centro Regional NEA del SENASA con asiento en Posadas, comentó que “ya en el año 2010 lo habían detectado en Iguazú y en ese momento se realizó un trabajo en conjunto con el Ministerio de Ecología, Salud Pública y el Municipio a fin de disminuir la población del caracol y además concientizar a la ciudadanía en los barrios donde había aparecido para evitar que el caracol se instalara en la zona”.
Con respecto al caso de Wanda, el ingeniero comentó que “esta semana recibieron una denuncia de la aparición de caracoles en la zona de Wanda, a raíz de esto acudimos a la localidad y efectivamente nos encontramos con la presencia de que caracoles africanos (Achatina fulica) y ya estamos haciendo un trabajo similar de ver la zona donde está el caracol y comunicar a la población qué hacer ante la presencia de esta plaga”.
Cabe destacar que Wanda está ubicada 70 kilómetros al sur de Iguazú lo cual indicaría una posible dispersión de la especie. Ahora, los profesionales determinarán si se trata de un hecho aislado o si pudieron provenir desde el punto original del hallazgo.
El alerta que genera la aparición de este caracol es porque puede afectar la salud de las personas al transmitir parásitos, y también convertirse en importantes plagas agrícolas y afectar el medio ambiente.
Por tal motivo SENASA recomienda no tocarlos directamente con las manos, ni comerlos. Si se los toca accidentalmente, deben lavarse inmediatamente las manos; al igual que si se tocan superficies que pueden haber estado expuestas a su baba. Además, no deben ser utilizados como carnada, mascotas o adorno.
En zonas urbanas, recomiendan no utilizar venenos químicos contra el caracol, ya que los molusquicidas son extremadamente tóxicos para niños, mascotas y la fauna nativa.
En el caso de detectar la presencia de caracoles gigantes africanos, es necesario tomarlos con guantes impermeables colocarlos en una bolsa, aplastarlos y enterrarlos, o introducirlos en un recipiente herméticamente cerrado con dos partes de agua y una de cloro, durante 48 horas. Luego, estos animales deben ser descartados de manera segura, es decir, enterrados.
A fin de disminuir los niveles poblacionales del caracol gigante africano, salvaguardar la sanidad vegetal y resguardar la salud pública, esta especie exótica fue eliminada.
En caso de detectar la presencia de esta plaga o tener alguna duda sobre el tipo de caracol encontrado, solicitan a la población comunicarse telefónicamente con el SENASA de la oficina de Eldorado, a través del teléfono: 03751- 422331. También pueden enviar dudas al correo electrónico: eldorado@senasa.gob.ar.