Si bien muchos pensarán que se trata de un homenaje a la labor y a la predisposición del ferretero a la hora de ayudar a los clientes con todo tipo de problemas técnicos, tanto domésticos como a la hora de construir, en realidad lo que se conmemora es la fundación de la Asociación de Ferreterías, Pinturerías y Bazares de la República Argentina en 1905.
Esta agrupación estaba conformada por hombres del gremio empresarial y que se unieron con el objetivo de defender los intereses del sector, estrechar lazos con otros rubros comerciales y posicionar el comercio de la ferretería para atender con calidad al cliente.
Más adelante en la historia el organismo cambió su nombre a Cámara de Ferreterías y Afines de la República Argentina, aunque sus objetivos se mantuvieron firmes.
El comerciante dedicado a la ferretería se caracteriza por estar siempre atento a las novedades técnicas y de este modo poder interpretar los pedidos de los clientes que, en muchas ocasiones, saben que necesitan pero no conocen el nombre.
En este marco, la paciencia y comprensión es una cualidad muy apreciada en ellos, sobre todo por su esfuerzo por entender a los clientes.
A su vez, tienen que poder mantener un trato permanente con trabajadores de diferentes oficios, quienes llegan al local en búsqueda de consejos y soluciones a diversos inconvenientes. Es por esto que suele ser considerado como un “graduado en la universidad de la práctica cotidiana”.
Fuente: diario El Día