
Este nuevo ciclo lectivo trae consigo el ansiado regreso a la presencialidad plena de principio a fin, y con ella una serie de desafíos para las escuelas, que desde febrero están trabajando para poner a punto sus edificios y no pierden la esperanza que este año el sistema educativo “pueda brindar continuidad”, que no se pudo dar en estos dos últimos años por la pandemia.
Así lo manifestó a PRIMERA EDICIÓN la directora de la EPET N°6 de Eldorado Sonia Pantiu, quien también indicó “al fin vamos a tener un hilo conductor” que no se tuvo en la bimodalidad, donde hubo muchos inconvenientes en la planificación docente y en “el seguimiento del chico, que perdía la concentración”.
La continuidad de la enseñanza fue una de las preocupaciones más mencionadas por los directivos de primarias y secundarias que, a pesar que volvieron a la presencialidad plena el año pasado, lo hicieron recién en septiembre, luego de pasar la mitad del ciclo bajo el sistema de burbujas.
En cuanto a esto, el jefe de taller de la Escuela EPET 25 de Campo Grande, Claudio Broemser destacó, “este año vamos a poder subsanar lo de las burbujas, donde teníamos que volver a retocar los temas, lo que atrasaba el aprendizaje y dificultaba al docente”.
Mucha demanda y cupo lleno
Un punto en común, a parte de los trabajos de fumigación, pintura, descacharrización y reacondicionamiento en general es que todas las instituciones consultadas, incrementaron su matrícula, a comparación del año pasado, y comenzarán el año con cupo completo. Este es el caso de la Escuela N° 821 de Posadas, donde su directora Elsa Charczuk afirmó que “no hay vacantes para ningún grado desde primero a séptimo año y aun así siempre hay consultas y mucha demanda”.
Esta situación de cupo completo se replica también en muchas escuelas secundarias, que no solo reincorporan a sus alumnos de años anteriores sino que tienen consultas de tutores que piden que sus hijos e hijas, vuelvan a cursar el año que hicieron en la virtualidad, porque notan que éstos no tienen los conocimientos necesarios para avanzar.
En cuanto a esto, la directora de la EPET N° 6 de Eldorado afirmó “No solo aumentó la matrícula, sino que se acercan familias que quieren que su hijo vuelva a hacer un determinado curso”. Esta situación se da generalmente en los adolescentes de los primeros años que entraron a la secundaria virtualmente.
Ante esto, “siempre le mostramos las alternativas que tiene el alumno pero, muchas veces aun así, los padres prefieren que su hijo haga de nuevo el año ya que para ellos no tiene sentido que sigan avanzando si no se sentaron bien las bases”, afirmó.
Alimentación: una lucha constante
Otra de las dificultades ampliamente mencionadas por las escuelas primarias que brindan desayuno y merienda, es el atraso con que Nación envía las partidas de cada mes, destinadas a la alimentación de los alumnos, haciendo que los proveedores “aguanten” a las escuelas, que después pagan lo que deben de forma atrasada. Así lo manifestó la directora Ingrid Markwart de la Escuela N°62 de Leandro N. Alem “el año pasado tuvimos que hacer malabares para que nuestros proveedores nos sostengan, porque no están mandando de manera continua el dinero”.
Esta situación, si bien es constante, llegó a un extremo en el 2021 donde se recibieron las partidas de agosto, septiembre, octubre y noviembre, juntas en el mes de diciembre. “Los proveedores nos aguantan, pero en muchos casos tuvimos que hacernos cargo y disminuir la calidad de los alimentos”, indicó Markwart
A esto, en la misma línea, la directora de la Escuela N° 821 de Posadas afirmó “nos mandan siempre atrasado, nos tenemos que organizar para que nos alcance y el proveedor nos aguanta; por ahora no cortamos nunca gracias a eso”.