Tan rápido como la Honda Titán 150 que tomó para cumplir con su plan, huyó ayer viernes por la tarde un joven detenido en la comisaría de Ruiz de Montoya.
La motocicleta que encendió y con la que emprendió su huida es propiedad del suboficial que oficiaba de guardia. El escándalo por la fuga se inició pocos minutos después de las 16 cuando los efectivos de la Unidad Regional IV se percataron que Juan Darío Cardozo salió de su celda y tomó el vehículo para desaparecer.
Cómo birló la seguridad y cómo puso en marcha la motocicleta, son detalles que hasta anoche eran analizados de manera paralela al despliegue de policías y transportes para montar retenes y rastrillar a partir de la jurisdicción de la Unidad Regional IV.
La insólita evasión de la comisaría, de acuerdo a fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, la protagonizó un joven con domicilio en Puerto Rico pero que acarrea imputaciones penales por robos calificados que habría cometido en Oberá y Capioví. En la comisaría de Ruiz de Montoya estaba alojado, desde el sábado 6 de agosto a disposición del juez de Instrucción de Jardín América, Roberto Sena.
Las quejas y reproches por lo ocurrido no fueron pocas ni suaves entre autoridades de máxima jerarquía de la fuerza de seguridad provincial. Por lo que desde la Jefatura se ordenó una profunda investigación hasta determinar las responsabilidades de la fuga. Actuaciones administrativas que deberían culminar en un expediente judicial, dejaron trascender anoche.
Vale detallar que Juan Darío Cardozo desapareció de la vista policial en una Honda New Titan negra, patente A051YTZ y de 150 centímetros cúbicos de cilindrada.
Si bien se presume que se cambió de ropa a los pocos minutos del escape de la comisaría, se informó que podría continuar con una remera chomba a rayas azules y pantalón de jean.
