La reciente lluvia registrada en Misiones, si bien trajo algo de alivio, no resuelve los problemas que enfrenta el sector agropecuario provincial debido a la prolongada sequía. Las precipitaciones de la última semana contribuyeron a evitar que la situación empeorara, aunque no fueron suficientes para reponer el déficit hídrico.
El agrometeorólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), José Olinuk, habló al respecto con la FM 89.3 Santa María de las Misiones y comentó que las precipitaciones oscilaron apenas entre 30 y 60 mm en distintas localidades y agregó que desde el 10 de diciembre, la región atraviesa un período de altas temperaturas, con una radiación solar intensa y una humedad relativa baja. Esto se sumó a la llegada del fenómeno de La Niña, que acentuó la falta de lluvias.
En este contexto, los cultivos más vulnerables han sido los anuales, como el maíz y las hortalizas, ya que su ciclo es más corto y sus raíces son más superficiales. “Los cultivos anuales que no habían terminado su ciclo, como el maíz que se sembró temprano, no sufren tanto, pero los que se sembraron más tarde, sí sienten la falta de agua”, explicó el experto. En cuanto a las hortalizas, la situación es aún más crítica, ya que cultivos como el perejil, la cebollita y otras hortalizas sensibles a la radiación solar no pueden resistir las altas temperaturas de la región sin medidas de protección como media sombra o invernáculos.
El agrometeólogo detalló que, por otro lado, los cultivos perennes, como el té, el forestal y las plantaciones adultas de yerba mate, han resistido mejor la falta de agua debido a la mayor profundidad de sus raíces. “La profundidad de las raíces permite que estos cultivos toleren más tiempo la falta de agua”, señaló
En cuanto a los suelos, señaló que aquellos más pedregosos, como los del sur de Misiones, sufren más rápidamente la falta de agua. “En zonas como Cerro Azul, dos semanas sin lluvias ya generan marchitez en las pasturas y afectan a los cultivos anuales”, comentó.
Sobre las temperaturas actuales, Olinuk aclaró que no se han registrado valores tan altos como en años anteriores, pero “la radiación es muy fuerte”, señaló al agrometeorólogo. Con registros superiores a los 40 grados en enero, indicó que “este año llegamos a 38 grados en un día, pero estamos por debajo de los máximos históricos”.
A su vez, advirtió que el fenómeno de La Niña podría generar lluvias escasas en febrero y marzo.
El agrometeorólogo también habló sobre el impacto en cultivos perennes como la yerba mate y el té. “Las plantaciones recientes ya están sintiendo mucho la falta de agua e incluso podría haber mortandad de plantines”, alertó. Por otro lado, destacó que las plantas adultas son más resistentes gracias a la profundidad de sus raíces.
Finalmente, enfatizó la importancia del manejo adecuado en el sector ganadero ante la falta de lluvias que se prevé en los siguientes meses: “Si ahora viene muy complicado la falta de agua entre febrero y marzo, después debido a las bajas temperaturas las pasturas tampoco crecen bien”, señaló y ecomendó a los productores planificar reservas para otoño e invierno debido a las posibles dificultades.