La furia del viento y la tormenta que azotó a Leandro N. Alem a partir de las 2.30 de la madrugada de ayer dejó a su paso devastación: 194 familias pidieron ayuda al Comité de Crisis convocado por el intendente Matías Sebely luego de sufrir la pérdida de los techos de sus casas y, según precisó el jefe comunal a PRIMERA EDICIÓN hay al menos otras 25 familias que también padecieron lo mismo e iniciaron las reparaciones por su cuenta.
Según precisó Sebely, no solo hubo voladura de techos de casas de familia sino también el anexo de cinco iglesias, de la Escuela 281, el hogar de ancianos de la Iglesia de Dios, también la Asociación Protejamos a Nuestros Niños perdió el techo y se le mojaron las computadoras e incluso el viento arrasó con parte del techado de la Terminal de Ómnibus de la localidad y un sector de nichos del cementerio. Las pérdidas materiales fueron cuantiosas.
“El viento hizo un desastre en pocos minutos, tenemos 194 casas destechadas relevadas y hay un número importante de familias que también sufrieron daños pero que no llamaron a los Bomberos. Los barrios más afectados Potschka, San Martín, Loteo Cubobi, 12 de Octubre, Janssen y Virgen del Rosario”, detalló.
El peor temporal
Sebely recordó el último temporal ocurrido en diciembre pasado en esa localidad, que también provocó voladura de techos, pero dimensionó que la magnitud del daño de este último fácilmente fue dos veces mayor. “Tumbó árboles por todas partes, la avenida San Martín y las plazas estaban llenas de árboles caídos… el equipo municipal comenzó a despejar las calles desde primera hora de la madrugada para poder transitar… ahora pudimos sacar algunos, otros se corrieron, pero ya está despejado y priorizamos la reparación de los techos de las casas porque tenemos pocas horas antes de que vuelva a llover, según el pronóstico”, precisó el jefe comunal que encabezó el Comité de Crisis minutos después de iniciada la tormenta que “no estaba en ningún pronóstico”.
Trabajo contra reloj
El Comité de Crisis se hizo presente en el cuartel de Bomberos Voluntarios en plena madrugada. Policías, bomberos, hospital, Municipalidad, Concejo Deliberante y vecinos… por la mañana se sumó Defensa Civil de la provincia.
Después de despejar las calles, se comenzó a trabajar en los techos de las viviendas que, en su mayoría, perdieron las chapas pero conservaron los cielorrasos. “Tratamos de rescatar las chapas, algunas volaron más de 400 metros. No se armó un lugar para recibir a los damnificados porque nadie se quiso ir de sus casas, por eso la prioridad fue tratar de reparar los techos, aunque sea con plásticos”, contó Sebely.
Dos heridos
Casi un millar de personas sufrieron daños en sus viviendas pero solo se reportaron dos heridos. “Una vecina se abrió la pierna con un vidrio y una chapa, y debieron hacerle diez puntos. Y un señor también fue atendido porque se le cayó un murito encima… ambos están bien, en sus casas. La verdad es que esto pudo ser una tragedia, pero fue una bendición que la tormenta cayera cuando todos estaban en sus casas”, reflexionó.
Angustiado por lo sucedido, el Intendente contó que “los aserraderos de la zona ya no tienen para vendernos las maderas que necesitamos para volver a techar las casas… les compramos todas las que tenían y no pueden hacer más porque algunos sectores siguen sin electricidad. La empresa Bolsa Plast nos abrió a las 3 am para que podamos comprarles los rollos de plástico para cubrir los techos”.