Un episodio tan triste como siniestro conmovió a la opinión pública de Misiones, y particularmente de Oberá, el 18 de febrero de 2015, cuando un niño de 8 años perdió la vida al quedar atrapado en medio de las llamas que se desataron en el interior de su vivienda, donde estaba sin la compañía de adultos.
El cuerpo de la infortunada víctima fue encontrado en el interior de un ropero, razón por la que los investigadores interpretaron que buscó refugio en ese lugar.
Momentos de profundo dolor y desesperación se vivieron en el lugar cuando la madre de la criatura llegó a su domicilio en pleno incendio. Pese a que las llamas prácticamente arrasaban con la construcción, la mujer intentó ingresar a ella, pero fue contenida por los vecinos que eran conscientes de que ya no había nada por hacer para torcer el trágico final.
Aún así, la mujer resultó con quemaduras en ambos pies.
La tragedia se desató aproximadamente a las 17:00 del miércoles 18 de febrero de 2015, en el interior de una vivienda del barrio San Miguel de Oberá, construida en parte de mampostería y la otra mitad con madera.
El niño, llamado Elizandro, era el mayor de los dos hermanos de la familia.
La principal hipótesis es que el chico se encontraba solo en el domicilio y habría manipulado un encendedor, elemento con el que habría provocado el fuego. El poder de expansión de las llamas fue tan demoledor que, pese a vivir unos al lado de otros, los vecinos no pudieron hacer nada por evitar el trágico final.