El anhelo de volver a ver a la Fórmula 1 en Argentina está cada vez más cerca de concretarse. Las negociaciones han avanzado significativamente y ya se ha diseñado un nuevo circuito en el Autódromo Oscar Alfredo Gálvez de Buenos Aires. Se estima que el evento podría celebrarse en 2027, con un contrato proyectado para cinco temporadas y un canon anual de aproximadamente 40 millones de dólares.
El nuevo circuito, diseñado por el reconocido ingeniero italiano Jarno Zaffelli y su estudio Dromo, introduce cambios innovadores con una extensión de 4.701 metros para la Fórmula 1 y 4.233 metros para el MotoGP. Se prevé una entrada más rápida a los mixtos del circuito 8, nuevas rectas, horquillas estratégicas y dos zonas de DRS, ubicadas en la recta principal y la opuesta. Además, contará con una variante específica para el MotoGP, reforzando las posibilidades de que la máxima categoría del motociclismo también regrese al país.
El papel de los promotores y el Gobierno
El proyecto es impulsado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) en conjunto con tres promotores locales: Grupo OSD, Dale Play y Fenix Entertainment Group. Estas entidades mantienen diálogos constantes con Stefano Domenicali, CEO de Formula One Management (FOM), con el objetivo de garantizar la viabilidad del evento.
Para obtener la homologación Grado 2 de la FIA, se han iniciado obras en el Autódromo, incluyendo la pavimentación de zonas clave, refuerzo de defensas de seguridad y mejoras en boxes. Se prevé una ampliación de capacidad para albergar entre 120 y 130 mil espectadores, con la instalación de nuevas tribunas y mejoras en la infraestructura existente.
El regreso de la Fórmula 1 a Buenos Aires no solo significaría un hito para el automovilismo argentino, sino también un importante impulso económico. Ciudades como San Pablo han demostrado el impacto positivo del evento, generando más de 10.000 empleos y atrayendo turismo de todo el mundo. La capital argentina espera replicar este modelo, con un fuerte énfasis en la promoción turística y el desarrollo de la industria local.
Otro aspecto relevante es la posible modificación del nombre de la competencia. En lugar de mantener el tradicional “Gran Premio de la República Argentina”, la carrera podría denominarse “Gran Premio de Buenos Aires”, destacando el protagonismo de la ciudad en las negociaciones.
Con la posibilidad de que Franco Colapinto o algún otro piloto argentino llegue a la Fórmula 1 en los próximos años, el entusiasmo del público local es creciente. La última vez que la F1 corrió en Argentina fue en 1998, cuando Michael Schumacher se alzó con la victoria. Ahora, con avances concretos y un renovado interés por el automovilismo, la posibilidad del regreso de la categoría reina del automovilismo a Buenos Aires está cada vez más cerca de hacerse realidad.
El MotoGP
Buenos Aires también aspira a volver a recibir al Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad, cuya categoría reina es el MotoGP. Emisarios de Dorna, la empresa que está a cargo de su comercialización y promoción, visitaron el escenario porteño la semana pasada y se fueron “contentos”, según pudo saber Infobae. Estuvo presente Carlos Ezpeleta, director deportivo de Dorna, quien inspeccionó el Autódromo y vio el proyecto de las nuevas instalaciones. Se fue con una muy buena impresión en medio de las negociaciones de Dorna, el promotor local, el Grupo OSD, y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El escenario porteño fue sede en diez ocasiones puntuables y la última fue el 31 de octubre de 1999, cuando un joven de 20 años llamado Valentino Rossi estrenó su título de 250 cm3 conseguido una semana antes en el extinto circuito de Jacarepaguá, en Río de Janeiro, Brasil. A las mencionadas obras para conseguir la homologación de Grado 2 de la FIA, será necesaria una ampliación del edificio de los boxes para completar la primera planta cerrada a lo sumo a la mitad.
Si no se llega con la construcción de garajes adicionales, el resto se completarían con carpas al menos para una eventual primera carrera si llegase a ser en 2026. Caso contrario, si llega a ser en 2027, se encontraría con un circuito óptimo, que estaría ya en condiciones para F1. Carrera de 500 cm3 del Gran Premio de la Repúblico Argentina de Motociclismo de 1987 La posibilidad de que el escenario porteño vuelva a ser sede después de 27 años se daría en caso de que Termas de Río Hondo no pueda albergar el evento el año próximo. Aunque hay tres escenarios posibles: que la sede santiagueña pueda solventar la carrera, o que se corra en Buenos Aires o que, en su defecto, haya una ausencia en 2026 y se vuelva a tener la fecha en 2027, que ahí sí ya sería en el Hermanos Gálvez.
Hoy la negociación estaría marcada por la diferencia entre lo que pediría Dorna por el canon de 2026 y lo que estarían dispuestos a pagar Santiago del Estero o en su defecto Buenos Aires. Esto, amén de los sponsors locales, que siempre acompañaron al evento y este año se sumó la petrolera estatal. El Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez cumplirá 73 años el próximo 9 de marzo. Hace medio siglo fue considerado uno de los mejores del mundo por los pilotos de F1 y la prensa internacional. Hoy busca recuperar el brillo de su época de oro y volver a estar en condiciones de recibir a los eventos de élite es el mejor homenaje que puede haber para el Coliseo porteño.