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El próximo domingo 2 de marzo se celebrará en Los Ángeles la 97ª edición de los premios Oscar, que honrará a los mejores aportes al cine durante el año pasado en consideración de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas estadounidense.
Esta vez son los nominados a la Mejor canción original, una categoría con un número de candidatos muy fluctuante y que en 2024 quedó -por segunda vez en tres años- en manos de Billie Eilish por “What Was I Made For?”, de la película “Barbie”.
Los nominados 2025 son:
- “El mal”, de “Emilia Pérez”
- “The Journey”, de “Seis Triple Ocho”
- “Like a Bird”, de “Las vidas de Sing Sing”
- “Mi camino”, de “Emilia Pérez”
- “Never Too Late”, de “Elton John: Never Too Late”
Las canciones más famosas que ganaron el Oscar
Clásico entre los clásicos, el “Over the Rainbow” de “El mago de Oz” arrasó en los Oscars de 1939 en la voz de Judy Garland.
En 1942 fue el turno de “White Christmas” (“Blanca Navidad”), compuesta por Irving Berlin para la película “Holiday Inn”. Según el Libro Guinness de los Récords, la versión cantada por Bing Crosby es el sencillo más vendido de todos los tiempos, con más de 50 millones de copias en todo el mundo.
La voz de Doris Day se preguntaba en 1956 “Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be)”, casi al comienzo del clásico de Alfred Hitchcok “El hombre que sabía demasiado”. El Oscar era inevitable.
En 1961, Blake Edwards sorprendía al mundo con su “Breakfast at Tiffany’s”. Henry Mancini aportó no su granito de arena, sino directamente una roca, con “Moon River”, que se llevó la estatuilla de ese año.
“Chim Chim Cher-ee” quizás no sea la canción más recordada de “Mary Poppins”, pero sí la que compitió (y ganó) en los Oscars de 1964.
Burt Bacharach puso música a la letra de Hal David y juntos inmortalizaron uno de los momentos más emblemáticos de “Butch Cassidy and the Sundance Kid” (1969) con la canción “Raindrops Keep Fallin’ on My Head”. Paul Newman y Robert Redford hicieron el resto. Otra versión aparecería mucho después en una de las “Spiderman”, pero eso ya es otra (triste) historia.
Y llegamos a la década de los ’80, donde casi todas las ganadoras del Oscar fueron y siguen siendo grandes clásicos. Empezando por el mismo 1980, con “Fama”, de Irene Cara, para la película del mismo nombre. Ese año, incluso tuvo que luchar mano a mano con otro “tanque” como “9 to 5” de Dolly Parton.
En otro registro, pero con los mismos pergaminos, los grandes vencedores de 1981 fueron Christopher Cross y el “Arthur’s Theme (Best That You Can Do)”, en un año de dura competencia: también estaban Lionel Ritchie con “Endless Love” y James Bond y su “For Your Eyes Only”.
Joe Cocker y Jennifer Warnes pusieron el pecho a uno de los grandes clásicos románticos para la película “Oficial y Caballero”, que en Latinoamérica se tradujo insólitamente como “Reto al destino”. Era 1982 y “Up Where We Belong” se imponía a otro clásico como “Eye of the Tiger” de “Rocky III”.
En 1983 volvía a coronarse la música disco y la estatuilla se la llevó “What a feeling” de la película “Flashdance”, que superó en la consideración de la Academia a “Maniac” de la película… “Flashdance”.
Stevie Wonder sería el gran ganador de la edición 1984 con su “I Just Called to Say I Love You”, para la película “La mujer de rojo”. Para ello tuvo que imponerse a “Footloose”, a Phill Collins (“Against All Odds”) y a los mismísimos “Ghostbusters” (“Los cazafantasmas”) de Ray Parker Jr. ¡Qué año, papá!
El sucesor de Wonder fue casualmente Lionel Richie, que en 1985 se llevó el Oscar por “Say You, Say Me” para la película “White Nights”.
En la línea romántica, 1986 fue el año de “Take My Breath Away”, la célebre canción de “Top Gun” y en 1987 fue el turno de “(I’ve Had) The Time of My Life” para “Dirty Dancing”, pese a la dura competencia de “Nothing’s Gonna Stop Us Now” de la película “Mannequin”.
Bruce Springsteen se sumó a la nómina de “leyendas” oscarizadas en 1993 con “Streets of Philadelphia”, para la película “Philadelphia”.
En el podio de las canciones con Oscar más recordadas está “My heart will go on”, que en la voz de Celine Dion contribuyó en 1997 a que “Titanic” sea una de las tres películas con más estatuillas.
Otra de las grandes voces femeninas de la música moderna, Adele, sumó su nombre al palmarés de los Oscar cuando en 2012 interpretó “Skyfall” para la cinta homónima de la saga 007.
Y en 2018, Lady Gaga (acompañada por Bradley Cooper) le puso rostro y voz a “Ha nacido una estrella” y le aportó una estatuilla con “Shallow”. Quizás el último gran clásico premiado por la Academia.
“Ganadoras” sin estatuilla
En la historia de los premios Oscar hay también casos (acaso demasiados) en los que una gran canción (o quizás no tanto) se llevó la estatuilla, pero la que quedó en el recuerdo fue una de las que derrotó en la gala de ese año.
Pasó en 1935 con “Lullaby of Broadway” (“Gold Diggers”) que se consagró en detrimento de la hoy sistemáticamente recuperada “Cheek to Cheek” de “Top Hat” (“Sombrero de copa”) en la voz de Fred Astaire.
Y volvió a pasar al año siguiente, en 1936, cuando la Acedemia prefirió a “The Way You Look Tonight” (“Swing time”) por encima del clasicazo de Cole Porter “I’ve Got You Under My Skin” (“Born to Dance”).
Otro clásico inolvidable, “Unchained melody” (de la película “Unchained” y que incluso se recuperó para “Ghost” en los ’90) cayó derrotado por “Love Is a Many-Splendored Thing” en 1955.
1973 fue el año en el que Barbra Streisand le ganó a Paul McCartney. Ella, con su relativamente discreto “The Way We Were” se llevó el Oscar. Él, sigue poniendo a corear a canchas de fútbol repletas con “Live and Let Die”.
Y Barbra Streisand lo volvió a hacer en 1976: con “Evergreen” de “Ha nacido una estrella”, superó esta vez a la mítica canción de apertura de “Rocky”: “Gonna Fly Now”.
En otro duelo de gigantes, en 1990 Madonna le ganó la partida a Jon Bon Jovi con “Sooner or Later” de “Dick Tracy”, aunque el “Blaze of Glory” del de New Jersey para “Young Guns II” hoy se escucha mucho más.
Otro año difícil fue 1991, donde “La bella y la bestia” acumulaba tres nominaciones y sí o sí debía ganar una de ellas (en este caso la homónima en la voz de Céline Dion). Pero la canción inolvidable de ese año “(Everything I Do) I Do It for You” de Bryan Adams, acaso lo más destacado de “Robin Hood: príncipe de los ladrones”.
La tendencia en los ’90 era dar el Oscar a la mejor canción a alguna película de dibujos animados, y así ocurrió casi todos los años de fin de siglo. No significa que no fuera merecido, pero 1994 fue un punto de inflexión: “El Rey León” acumulaba tres nominaciones con Elton John y la estatuilla se la llevó la menos conocida de las tres. “Can You Feel the Love Tonight” le ganó a “Circle of life” y “Hakuna Matata”.
Bryan Adams volvió a perder en 1995. Su clasicazo “Have You Ever Really Loved a Woman?” de “Don Juan DeMarco” no convenció tanto a la Academia como “Colors of the Wind” de Alan Menken. Claro que esta era, una vez más, de dibujos animados “Pocahontas”.
El último triunfo del dibujo sobre la música fue en 1998, cuando “When You Believe” de “El Príncipe de Egipto” en la voz de Mariah Carey y Withney Houston superó al icónico “I Don’t Want to Miss a Thing” de “Armageddon”.
Pero para el final aún queda un duelo dibujo versus dibujo, en 2013. ¿Quién se acuerda de la ganadora “Let It Go” de “Frozen”? ¿Quién se acuerda de la derrotada “Happy” de “Mi villano favorito 2”? Pues eso…