El sector de electrodomésticos atraviesa un panorama dual. Por un lado, logró recuperar lo perdido durante 2024. Por otro, ese incremento de ventas se compone de una cantidad de productos fabricados en el exterior cada vez más alta. En las últimas horas, el sector recibió una novedad: en febrero, llegaron más heladeras importadas de las que se produjeron en el país.
El dato surge de un relevamiento interno del sector. En febrero pasado, se produjeron 57.263 heladeras, mientras que entraron 68.016 unidades importadas. Entonces, se compró al mercado externo casi un 20% más de heladeras que las producidas en Argentina. Es claro que los destinos de donde provienen no son variados: Brasil, México y la pestaña “Otros orígenes”, que está acaparada en un 98% por China.
El desglose se compone de la siguiente manera: 20.658 unidades, 762 y 46.596 respectivamente. Es decir, el 68,5% de las unidades fueron traídas directamente del gigante asiático.
Un año atrás, apenas iniciada la gestión del presidente Javier Milei, las cifras eran completamente distintas. Restricciones a las importaciones y al acceso del MULC mediante, junto a un peso que el mercado aún no alertaba como apreciado, la cantidad de heladeras producidas en Argentina fue de 40.064, mientras que las importadas solo 1.362. Para ese entonces, las heladeras importadas representaban solo un 3,29% del total.
Sin embargo, con el paso de las flexibilizaciones comerciales, los números fueron in crescendo y la relación entre productos importados y nacionales fue generando mayor preocupación entre los industriales.
En septiembre, según datos que recorre escritorios de las principales marcas que operan en el país, comenzaron a registrarse importaciones que superaban las diez mil unidades por parte de los principales destinos de importación: así, durante ese mes se importaron 13.729 heladeras de Brasil y 17.817 de China, aunque sin superar las 65.067 nacionales de aquel momento.
Las voces más representativas del sector prestan especial atención a estos números. Las ventas crecen, pero la cadena productiva nacional se pone en riesgo.
Ya está sobre la mesa de la Secretaría de Industria y Comercio un estudio que releva el impacto de la carga impositiva y otros “costos argentinos” para que, según palabras de una fuente, “vean lo difícil que la tiene la industria”.
“Va a seguir creciendo”
Según explica una voz reconocida dentro del rubro, la eliminación del impuesto PAIS en diciembre fue clave para acelerar las importaciones de electrodomésticos.
Sin embargo, el aluvión de heladeras importadas es el resultado de operaciones realizadas hace tres o cuatro meses: “Ahora sí, empezamos a ver los efectos reales de la llegada de importaciones”, cuenta en diálogo con Ámbito.
A su vez, la suba del rédito y el tipo de cambio, en su nivel actual, “ayuda a la competitividad” pero de las importaciones y desde el sector se miran, con preocupación, en el reflejo de los comienzos de los 2000.
“Esto va a seguir creciendo a los mismos niveles que detectamos en los últimos meses. Nuestro planteo es que el Estado ayude a mejorar nuestras condiciones, para poder competir frente a este ingreso tan importante de unidades”, concluye la fuente consultada.
Competitividad
El reclamo perfora techos y alcanza a los principales eslabones. En la cadena de producción de chapas de acero también se preguntan qué futuro les depara respecto de las ventas a proveedores, grandes empresas o PyMEs, que, según explican, preferirán importar el producto con valor agregado que producir a un costo que cada vez deja menos margen, aunque baje el precio de la materia prima.
Planteado el tablero, una cámara representante de entidades comerciales alrededor del país asegura que por aquí pasará la discusión durante esta gestión: competitividad para adaptarse al nuevo esquema productivo que plantea el Gobierno nacional.
“Con el paso del tiempo, estamos seguros de que el Gobierno apostará por una reconversión de la economía, ligada a los sectores estratégicos con destino a exportación. El que pueda, se reconvertirá, y el que no, desaparecerá”, alertaron a Ámbito y concluyen: la dificultad que aparece es que el Estado no pretende colaborar en esa transición con políticas intervencionistas, y eso no pasa en otros países de mundo. Por eso, habrá que pensar directamente en sectores que ya no funcionarán”.
Aumenta el deterioro de la balanza comercial
La balanza comercial de bienes registró un superávit de US$ 227 millones en febrero: el número marcó un fuerte deterioro de US$ 1.182 millones con respecto al superávit de US$ 1.409 millones de febrero de 2024.
El deterioro interanual se explicó especialmente por el fuerte aumento de las importaciones, que crecieron 42,3% en términos interanuales y 8,9% en términos intermensuales.
Según un informe elaborado por Facimex Valores, y difundido por Ámbito, se trata de una dinámica esperable producto de la apreciación del tipo de cambio real para las importaciones (40% interanual), la fuerte recuperación de la actividad y el salto de la inversión por la mejora de las expectativas.
“Queremos equilibrio”
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, insistió este vienes en la necesidad de que el oficialismo y la oposición avancen en el tratamiento en el Congreso de la ley PyME, el principal instrumento con el que contaría el sector para mejorar su competitividad ante la apertura de importaciones.
“No queremos concesiones, queremos equilibrio, que se balancee la cancha”, señaló Funes de Rioja en declaraciones a Ambito.
En ese sentido, el titular de la UIA insistió en solicitar al Gobierno que se genere “un marco que permita competir” a las empresas industriales ante el mayor ingresos de productos terminados del exterior.
Hay que recordar que recientemente el Gobierno anunció rebajas de aranceles para la importación de indumentaria y textiles, alegando que los precios en Argentina están uno 300% más caros que en España.
No hace más de un mes en que el ministro de Economía, Luis Caputo, visitó a los industriales en su sede de Avenida de Mayo, a quienes les prometió que el Gobierno no iba a hacer nada “para desequilibrar la cancha”. No obstante, varias medidas de apertura importadora se siguieron tomando, mientras que el proyecto de ley sigue sin fecha de tratamiento en el Congreso.
Fuente: Medios Digitales