La Fiscalía de Instrucción de Jardín América aguarda el resultado de una pericia de ADN para dar por cerrada la etapa de recolección de pruebas y de esta manera requerir el juicio oral contra el único detenido por el femicidio de Priscila Díaz (20), señalaron fuentes del caso.
Será el juez Roberto Sena (de Instrucción 2 de Jardín América) quien deberá analizar el pedido fiscal y finalmente firmar la elevación a debate.
La joven madre, domiciliada en el barrio Los Cedros de esa misma localidad, estuvo desaparecida desde el domingo 22 de septiembre de 2024 y su cuerpo fue hallado sin vida cuatro días después.
El mismo magistrado y tal como publicó en exclusiva PRIMERA EDICIÓN, le notificó la prisión preventiva al imputado, por el delito de “homicidio simple”, a dos meses de conocerse el hecho.
Priscila fue vista por última vez ese 22 de septiembre, en tanto que el jueves siguiente un poblador reportó el hallazgo del cadáver. Fue el peor desenlace.
Estaba semienterrado y desnudo en un pinar en las afueras de la localidad, a 200 metros del barrio donde residía la víctima.
El resultado preliminar de la autopsia arrojó que murió por “asfixia mecánica manual, con data de fallecimiento de tres a cuatro días y lesiones en brazos compatibles con defensa”. Para sorpresa de muchos, antes de encontrarse el cuerpo, el sospechoso ya estaba detenido.
Un familiar se quebró
Unas veinticuatro horas antes del hallazgo del cuerpo, es decir el miércoles 25 de septiembre, se presentó un testigo en la comisaría de Jardín América que habría manifestado que un familiar le contó vía Whatsapp (y en tono de supuesto arrepentimiento) que mató a una persona y que el hermano menor de éste también le dijo que ayudó a enterrar u ocultar el cuerpo.
Una vez que llegó a oídos de las autoridades la citada versión del presunto arrepentido, procedieron a detenerlo.
El sospechoso, de 21 años, tenía marcas similares a rasguños en el rostro y en otras partes del cuerpo.
Ese mismo miércoles 25 a las 19.30 se presentó una mujer de 41 años, domiciliada en el barrio Los Cedros de Jardín América, quien denunció que su hija Priscila Díaz salió de su domicilio el sábado 21 de septiembre a las 20.
No obstante, una hermana de la víctima aseguró que la vio al otro día (domingo) a las 22 en el barrio Jardín, en compañía de un hombre.
Con los datos obtenidos de los supuestos arrepentidos y otros indicios, a las 10.15 del jueves 26 de septiembre fue hallado el cuerpo de la joven.
En las cercanías incautaron una pala, que se cree pudo haber sido utilizada en el hecho.
Aún resta agregar en el expediente las muestras genéticas del cuerpo de la joven, donde podrían hallarse rastros de ADN de el o los asesinos.
Los cotejos serán fundamentales además para establecer si la víctima fue abusada sexualmente, según adelantaron los investigadores judiciales.
Un detalle a tener en cuenta es que se encontraron las citadas marcas de presuntos rasguños en el imputado y por eso los forenses prestaron especial atención en obtener muestras de debajo de las uñas de la joven.
Además, se supo que tenía lesiones en brazos compatibles con defensa. Por otra parte, en el transcurso de la investigación fue sobreseído el hermano adolescente del sospechoso, quien en un principio fue señalado como quien colaboró para el ocultamiento del cadáver, agregó la misma fuente.
Conmoción y marchas
Tras el hecho, la comunidad en general se movilizó en pedido de Justicia. Incluso el juez de Instrucción 2 de Jardín América, Roberto Sena recibió a familiares de Priscila Díaz.
Alrededor de 50 personas, entre las que se encontraban familiares y amigos de la joven asesinada en esta ciudad, marcharon pacíficamente desde la Unidad Regional IX hasta la sede del juzgado y fueron recibidos por el magistrado.
De acuerdo a las fuentes consultadas, en ese entonces solicitaron información de cómo transitaba la investigación.
El juez dialogó con los parientes y les dio a conocer los avances que hasta ese entonces había en las pesquisas y respondió las inquietudes de los mismos acerca de lo recabado en cuanto a evidencias. La movilización se desarrolló con normalidad y absoluta tranquilidad.
En el marco del expediente figuran los mencionados testimonios que podrían complicar al imputado. No se descarta que tras el requerimiento de elevación a juicio la defensa del acusado apele la medida, lo que podría además llevar un tiempo.
No obstante, se cree que si el juez firma la resolución el individuo actualmente detenido podría ir a juicio antes de fin de año, confiaron las fuentes consultadas. Priscila tenía una hija de tres años que quedó al cuidado de su abuela materna.