En marzo de este año, Evelyn Morales recibió su título tras completar su formación como Auxiliar Materno Infantil en la Academia Vínculos de Posadas. A lo largo de este proceso, contó con el acompañamiento de una psicopedagoga y una acompañante terapéutica, aunque dentro del aula se destacó por su autonomía. “Todo el año se manejó sola para ir a clase. No tuvo maestra integradora, sino que ella misma se integró a la clase y con sus compañeras”, contó su madre, Jennifer, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
Desafíos en la inclusión escolar
El camino de Evelyn hacia la educación superior no fue sencillo. Durante su escolarización en la primaria y secundaria, enfrentó dificultades que llevaron a su familia a buscar nuevas alternativas. “En la escuela común estaba bastante estancada”, comentó Jennifer.
Antes de establecerse en Posadas, vivieron en Oberá, donde la joven fue derivada a una escuela especial. “Se perdió mucho tiempo valioso en su educación”, lamentó Jennifer. La decisión de mudarse a la capital provincial fue impulsada por el consejo de una profesora de Jennifer, quien la alentó a buscar mejores oportunidades para su hija.
“Venimos de Oberá, donde la experiencia fue complicada. Evelyn estaba en un aula enfocada casi exclusivamente en tecnología y manualidades”, explicó. Determinadas a encontrar una formación más integral, comenzaron viajando semanalmente a Posadas hasta que, en enero de 2020, decidieron instalarse definitivamente en la ciudad. “Fue la mejor decisión”, aseguró Jennifer.
Una decisión basada en sus intereses
Fue gracias al trabajo con la psicopedagoga Silvana Nagel que se pudo identificar su vocación: “Se enfocaron en algo que le guste y que disfrute, que sea feliz con lo que hacía”. Así, la decisión de estudiar para ser Auxiliar Materno Infantil surgió de su amor por los niños y el deseo de trabajar con ellos. Al respecto, su psicopedagoga, Silvana Nagel, agregó: “Venimos trabajando hace tiempo en su formación y en este último tramo, cuando se decidió por la carrera de Auxiliar de Maestra Jardinera, realizamos los apoyos necesarios para que pudiera incorporar los contenidos y conocimientos de la mejor manera”. Según Nagel, la elección de esta formación tuvo que ver con la vocación de Evelyn. “A ella le gusta y le agrada el trabajo con infancias. Tiene experiencias previas en la iglesia y otras actividades donde interactúa con niños, y consideramos que esta propuesta atendía justamente su llamado vocacional. Buscamos potenciar sus habilidades para el juego, el arte y la enseñanza, áreas en las que se desenvuelve con naturalidad”, señaló la especialista.
Una trayectoria destacada
El desempeño académico de Evelyn fue excepcional. “Sus exámenes prácticos fueron todos 9 o 10. Se recibió con un promedio de 8,75”, comentó con orgullo su madre. Su proceso de aprendizaje fue acompañado por adecuaciones curriculares que le permitieron demostrar sus conocimientos y habilidades de manera efectiva.
Pero más allá de lo académico, su paso por la institución también estuvo marcado por la construcción de vínculos. “Tuve una muy buena relación con mis compañeras”, afirmó Evelyn. Sus amigas no solo la apoyaban en la cursada, sino que también la esperaban para acompañarla en sus trayectos en Uber o colectivo. “Cuando Evelyn volvía a casa, me avisaban siempre que llegó o que ya se fue”, agregó su mamá.
Inserción laboral
Con el título en mano, el próximo objetivo de Evelyn es conseguir un empleo en su área. “Cada uno que estudia algo quiere ejercer en lo que le gusta y lo que quiere hacer”, señaló su madre. Sin embargo, el camino hacia la inserción laboral para personas con discapacidad aún presenta obstáculos.
Jennifer mencionó el caso de otra joven con síndrome de Down que se recibió en el mismo instituto el año pasado, pero que no tuvo una buena experiencia al intentar ingresar al mercado laboral. “Aparentemente no hubo una buena apertura”, comentó. Este antecedente genera incertidumbre, pero la familia de Evelyn confía en que su dedicación y capacidad la llevarán a encontrar un espacio donde pueda desempeñarse con profesionalismo y pasión.
Más allá de la formación, el objetivo final es la inserción laboral de Evelyn.”Queremos que pueda desplegar todo lo que aprendió en un ámbito de trabajo que le genere disfrute y autonomía. Sabemos que requerirá apoyos y recursos, pero buscamos que logre la mayor independencia posible, porque el trabajo también es una fuente de dignidad y desarrollo integral”, enfatizó Nagel.