El intendente de Garupá, Luis “Lucho” Ripoll por el decreto N° 81 vetó la ordenanza 705 del Concejo Deliberante local que le autorizaba al presidente del Concejo Deliberante, Miguel Rauber, a abrir una cuenta bancaria con el fin de administrar los fondos presupuestarios que le corresponde al Cuerpo.
En los fundamentos Ripoll sostiene que es “inaplicable, dentro del presupuesto anual en vigencia y la estructura administrativa vigente de ambos poderes”.
La situación es un capítulo más de la interna renovadora que comenzó en las elecciones de 2023, cuando Ripoll estuvo a punto de perder el poder municipal, que su familia sostiene hace décadas (su papá fue tres veces intendente y él transita su tercer mandato) a manos de otro candidato renovador, Rolando “Rolo” Roa, quien tuvo apoyo del titular del Concejo Deliberante.
El año pasado, Rauber acusó a Ripoll de retenerle los fondos que pertenecían al Concejo Deliberante durante todo el año. Y explicó que solamente pudo utilizar menos de la mitad del presupuesto, a pesar de tener uno de los porcentajes más bajos de toda la provincia.
En una ocasión, cuando el Concejo solicitó una mejora de los sueldos del personal, el Intendente envió un grupo de funcionarios y empleados municipales a “presionar” a Rauber y al resto de los concejales.
La mayoría de los trabajadores del municipio no llegan a los 350 mil pesos de sueldo.