WASHINGTON, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). Estados Unidos dice tener una “fuerte certeza” de que el régimen sirio usó gases neurotóxicos contra opositores y el presidente Barack Obama analiza acciones de represalia, entre ellas un ataque militar.“Aún no he tomado una decisión final sobre las varias acciones que se pueden tomar para ayudar a respetar la norma. Pero como ya he dicho, tengo a mi equipo y asesores militares analizando un amplio abanico de opciones”, dijo Obama en la Casa Blanca.“Hemos consultado con aliados. Hemos consultado con el Congreso. Hemos estado en conversaciones con todas las partes interesadas”, anticipó.Ante una opinión pública escéptica y con el recuerdo fresco de la campaña en Irak, Obama advirtió que no contempla el envío de tropas sino ataques a blancos específicos.“En ningún caso”, añadió, se considera la posibilidad de acciones militares que impliquen tropas en el terreno o una campaña de largo plazo. “Pero estamos analizando la posibilidad de una acción limitada, puntual”, acotó.Poco antes el secretario de Estado, John Kerry, se refirió a las pruebas que su país asegura tener sobre la responsabilidad del régimen de Bashar al Asad en el ataque con armas químicas que dejó cientos de muertos la semana pasada. La mano derecha de Obama en el contexto internacional deslizó que la información recabada por los servicios de inteligencia apuntan únicamente al Gobierno sirio. “No les estoy pidiendo que crean mis palabras, lean ustedes las pruebas y el veredicto al que ha llegado nuestros servicios de inteligencia sobre el ataque con armas químicas por parte del régimen de Bashar el Asad del pasado 21 de agosto”, comenzó diciendo el secretario de Estado.Kerry aseguró que parte de las pruebas de las que dispone la Administración no se harán públicas y que sólo se compartirán con el Congreso por tratarse de documentos secretos. “Sabemos desde dónde se lanzaron los cohetes y a qué hora. Sabemos que se encuentran en zonas controladas por el Gobierno sirio y al que no tienen acceso los rebeldes”, señaló.“Sabemos que funcionarios del Gobierno sirio estuvieron en la zona donde se lanzaron los cohetes tres días antes del ataque. También conocemos detalles del día después. Sabemos que un funcionario del Gobierno confirmó tras el ataque, que había sido perpetrado por el Gobierno”, explicó Kerry.“Los servicios de inteligencia de Estados Unidos tienen plena confianza en todo lo que les acabo de decir, se trata de hechos constatados”, afirmó el funcionario que inmediatamente se preguntó: “Qué vamos a hacer al respecto”.“La historia está llena de líderes que han escogido mirar a otro lado y eso ha tenido malas consecuencias”, indicó Kerry, que aseguró que 1.429 personas murieron en el ataque del 21 de agosto, entre ellos 426 niños. “Lo que decidamos hacer o no hacer importa”, dijo y agregó: “Debemos preguntarnos cuál es precio de no hacer nada. Si el mundo no hace nada contra personas como Asad que matan a niños e inocentes, estamos enviando una señal errónea”.Kerry estableció parámetros al sostener que “esto tiene que ver con Irán y con Corea del Norte y con Hezbolá. ¿Recordarán ellos que el mundo no hizo nada tras el ataque de Asad o que sí reaccionó?”.En tanto, se congratuló por el acompañamiento de los aliados de su país en el contexto internacional al apuntar que “esto importa para nuestra credibilidad. América está tranquila porque sabemos que no estamos solos en este empeño”, aludiendo a las declaraciones de la Liga Árabe, Turquía, Francia o Australia que condenaron “el ataque de Al Asad”.“Obama y yo creemos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y respetamos su trabajo, pero como su secretario general ha dicho, la investigación de la ONU no establecerá quién usó las armas químicas y dado el veto de Rusia, la ONU no va a poder liderar la respuesta como debería”, advirtió Kerry. “Obama va a asegurarse de que Estados Unidos toma sus decisiones cuándo y cómo cree conveniente y, créanme, todos estamos cansados de la guerra”, señaló antes de repetir que “cualquier decisión que tomemos no se parecerá a la de Irak, Afganistán e incluso Libia”.En tanto, adelantó que “el Presidente ha sido claro en que cualquier decisión será limitada y estará enfocada a responder al uso de armas químicas”.“Esto es lo que sabemos y lo que sabemos afecta profundamente a nuestros intereses nacionales y a los del planeta y debemos asegurarnos de que esto no vuelve a repetirse contra las personas más vulnerables del planeta”, concluyó Kerry.Sin Reino UnidoEl pronunciamiento de Obama llega un día después de que el Parlamento británico rechazara respaldar al primer ministro David Cameron en su voluntad de castigar a Siria. Este revés para Cameron afecta a Estados Unidos, del cual hasta ahora Gran Bretaña era su aliado más fiel. Fue el único país que acompañó desde el inicio la intervención estadounidense en marzo de 2003 en Irak.Francia, que desea una acción “proporcionada y firme” contra Damasco, se erigía por lo tanto este viernes como principal aliado de Estados Unidos, a los que se suma Australia.Washington ya renunció a un aval del Consejo de Seguridad de la ONU, dado el derecho de veto del que disponen Rusia y China, dos de sus cinco miembros permanentes y fuertes aliados del régimen de Al Asad.El aislamiento de Washington en el plano internacional se acompaña de una cierta desconfianza de la opinión pública estadounidense y del Congreso ante una eventual intervención en Medio Oriente, menos de dos años después de la salida de Irak de los últimos soldados estadounidenses que puso fin a una mortífera ocupación.“Margen” estrechoUn sondeo de NBC reveló el viernes que la mitad de los estadounidenses rechazan una intervención militar contra el régimen sirio para castigarlo por haber empleado supuestamente armas químicas contra civiles, mientras que 42% la respaldaría. Una amplia mayoría (79%) desea que Obama obtenga del Congreso una autorización antes de cualquier intervención militar.La ley estadounidense requiere en teoría una autorización del Congreso para cualquier despliegue duradero de
fuerzas en el exterior, pero los presidentes estadounidenses siempre consideraron que contaban con el poder constitucional para iniciar operativos militares sin aval parlamentario.El miércoles 116 legisladores de la Cámara (sobre 435, de los cuales 185 demócratas), reclamaron que se convocara el Congreso para autorizar formalmente una intervención. El jueves, una carta similar firmada por 54 legisladores, en su mayoría demócratas, también fue enviada a Obama.Lo más preocupante para Obama es que sólo 35% de los encuestados aprueba su gestión del tema sirio, 41% su política exterior, mientras que sólo 44% de los consultados aprueba su gestión en general, la cifra más baja que haya obtenido el mandatario desde que se realiza este sondeo.El escepticismo de la opinión pública se reflejó en las declaraciones de algunos congresistas la noche del jueves, luego de una conferencia de 90 minutos en la cual los principales responsables de seguridad nacional compartieron “el razonamiento del gobierno (con los legisladores) y consultaron su opinión sobre la respuesta que habría que dar al régimen de Asad”, según la Casa Blanca.El senador republicano, Jim Inhofe, criticó la ausencia de “agenda y de estrategia sobre Siria y Medio Oriente”.El “margen” para una eventual intervención, en momentos en que cinco destructores estadounidenses está desplegados en el este del Mediterráneo, podría resultar estrecho luego de la salida de los inspectores de la ONU de Siria, que se prevé para hoy por la mañana.Obama tiene previsto viajar a Rusia el jueves y viernes para una cumbre del G-20 luego de una escala en Suecia el miércoles.Para el presidente ruso Vladimir Putin, ver cómo los estadounidenses dirigen ataques contra su aliado Siria desde su propio territorio constituiría una afronta adicional tras la cancelación este verano boreal de una cumbre bilateral en Washington. Al Asad alista a sus tropas para combatirEn situación de máxima alerta ante la inminencia de un posible ataque norteamericano contra sus instalaciones militares, el régimen sirio desplazó una gran cantidad de tropas y armamento, desalojando además varios comandos centrales en Damasco, la capital, y otros puntos del país. El régimen se centró en diseminar y esconder sus recursos militares, y, sobre todo, reorganizar el trazado de su red de misiles antiaéreos. Los opositores, por su parte, hablan de una situación de gran tensión dentro del ejército sirio, con numerosas defecciones en las jornadas recientes.En la madrugada de ayer, el régimen desplazó varias baterías de misiles balísticos Scud de la que hasta ahora ha sido su base en el monte Calamún, al norte de Damasco. La inteligencia militar israelí percibió ese movimiento, como diversos opositores y activistas que informaron de él a Estados Unidos. Desde ese monte se lanzaron en numerosas ocasiones los Scud, con un alcance de 300 kilómetros, para atacar posiciones rebeldes. Los enfrentamientos entre las tropas sirias y los rebeldes en los alrededores de Damasco dificultó, sin embargo, el movimiento de esos misiles e impidió al régimen moverlos a escondidas.Según la inteligencia israelí, los misiles sirios tierra-tierra están en estado de alerta y listos para ser empleados. Con la intención de crear confusión en las horas o días previos al ataque, Al Asad desplazó una buena parte de sus misiles tierra-aire. Estos últimos, como los modelos de fabricación rusa SA-22 y SA-26, conforman uno de los sistemas de defensa antiaérea más sofisticado y robusto de los países árabes en la zona. Sólo un batallón de lanzaderas, radares y misiles del modelo SA-17 puede atacar simultáneamente hasta cuatro objetivos aéreos diferentes.Diversos activistas han informado desde el miércoles de los grandes movimientos de tropas y material que está habiendo en Siria ante la inminencia del ataque norteamericano. “Mentiras”Las “pruebas” avanzadas por Estados Unidos sobre la presunta implicación del régimen sirio en un ataque químico el pasado 21 de agosto no son más que “mentiras”, declaró ayer el ministerio sirio de Relaciones Exteriores.“Lo que la administración estadounidense calificó de pruebas irrefutables (…) no son más que antiguas historias emitidas por los terroristas (ndlr: rebeldes) desde hace más de una semana, con todo lo que suponen de mentiras, de fabricaciones y de historias inventadas”, declaró el ministerio en un comunicado leído en la televisión oficial siria.El Ministerio de Relaciones Exteriores se mostró “sorprendido” por el hecho de que “una superpotencia engañe a su opinión pública de esta forma tan ingenua y apoyándose en pruebas que no existen”.El ministerio “se sorprende también de que Estados Unidos base sus posiciones de guerra y de paz en lo que se emite en las redes sociales y las páginas en Internet”, añade el comunicado.Las cifras citadas el viernes por el secretario de Estado norteamericano John Kerry sobre el número de víctimas en el presunto ataque químico atribuido a Damasco no son más que “cifras ficticias entregadas por grupos armados en Siria y por la oposición en el extranjero”, añadió el ministerio.
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