La revista "Cancer" ha publicado este estudio que ilustra cómo la dieta y la genética pueden interactuar para afectar al riesgo de cáncer. La incidencia de carcinoma de células renales (CCR), la forma más común de cáncer de riñón en los adultos, ha ido en aumento en Estados Unidos y otros países desarrollados.<p class="mce" style="-webkit-tap-highlight-color: transparent; margin: 0px 0px 18px; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255);"></p><p class="mce" style="-webkit-tap-highlight-color: transparent; margin: 0px 0px 18px; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255);">Los investigadores, un equipo de científicos dirigido por Xifeng Wu, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas , sospechan que los factores relacionados con el estilo de vida occidental -como una dieta rica en carnes, alimentos procesados y almidones- pueden desempeñar un papel importante en esta tendencia.</p><p class="mce" style="-webkit-tap-highlight-color: transparent; margin: 0px 0px 18px; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255);">Los científicos encontraron que los pacientes con cáncer de riñón consumen más carne roja y blanca en comparación con los individuos sin cáncer, al igual que, se ha comprobado que también consumen más productos químicos que causan cáncer que se producen cuando la carne se cocina a altas temperaturas, en particular freír o asar. Por último, los autores descubrieron que los individuos con ciertas variantes genéticas eran más susceptibles a los efectos nocivos de estas sustancias químicas cancerígenas.</p><p class="mce" style="-webkit-tap-highlight-color: transparent; margin: 0px 0px 18px; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255);">Estos resultados – señala el sitio español Telecinco- sugieren que la reducción del consumo de carne, especialmente cuando se cocina a altas temperaturas o sobre un fuego, podría servir como una intervención de salud pública para reducir el riesgo de desarrollar CCR.</p>
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