Un día nos visitó María Delia en el consultorio. Ella tiene 46 años, pero su postura y su tono de voz dejaban entre ver una mujer de más edad. Cansada de la lucha diaria comenzó a relatarme sus molestias digestivas, musculares, su cefalea y malestar general, traducidos en un aislamiento. “No puedo hacer nada, me siento mal”, me dijo. Entonces manejamos una situación de fatiga crónica, cuando generalmente la paciente ya visitó a otros colegas, que luego de varios estudios consideraron que su estado se debía al cambio de vida. Hijos con vidas independientes, la inexistente compañía de una pareja, un matrimonio frío sin el objetivo en común de intentar buscar hacer feliz a nuestro compañero.Generalmente a esta edad nos atribuyen todos los cambios hormonales, propios del climaterio, pero ¿son reales nuestros dolores, nuestro cansancio, angustia constante por no encontrar la voluntad perdida? A veces lo que más nos duele es la mirada de la gente que nos rodea: “pobre, siempre se siente mal, está deprimida…”. Lo bueno es que podemos revertir esa situación. Tras el chequeo habitual pedimos lo específico según la clínica Orthomolecular. Un poquito de todo hacen mucho y el resultado es estar mejor. La solución generalmente no es una pastilla mágica, es la suma de proyectar un verdadero cambio. Entonces con María comenzamos a planificar con plazos para cada paso a seguir. Mientras charlamos, algo de su vida personal iba aflorando. Me permitió unir cabos del malestar general.Generalmente el problema digestivo de constipación alterna con diarrea se da en personas con dolencias crónicas, la desintoxicación se realiza acorde a su estado general. En forma individual sugerí no consumir lácteos ni derivados por unos días, siempre acorde al cuadro clínico del paciente.Al planificar para sentirnos bien no podemos hacerlo con un cuerpo lleno de toxinas. Así que a liberarse y comenzar a relajarse. Planificó el masaje al que nunca le dio tiempo porque María Delia había pasado por situaciones conflictivas que la habían hecho alejarse de todos y todo. Mientras tanto tomó los aportes vitamínicos y cumplió con el plan de alimentación. Los resultados llegaron, en general todos bien y todos con pequeñas deficiencias en neurotransmisores, todo en general había causado en ella el estado de fatiga crónica y deterioro de su sistema nervioso. Debemos planificar estar bien, no nos conformemos con sobrevivir, busquemos estar plenos. María Delia está en ese camino. Hagan lo mismo y les deseo todos los ¡éxitos en sus proyectos personales! Hoy es un domingo especial para pensar y disfrutar de nuestra buena vida. ¡Feliz Día de la Mujer! Colabora: Marcela CampiasEspecialista en clínica médica. CIMO. Av. Tambor de Tacuarí 3328. T.E. 4423184.
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