La millonaria aeropista de 1.200 metros de tierra que mandó a construir el gobierno de Maurice Closs en el paraje Primavera, a veinte kilómetros de El Soberbio, sigue igual de abandonada como cuando este Diario expuso la extraña escala de prioridades del exgobernador, que “invirtió” más de 26 millones de pesos en el predio. Dos meses después de que <a href="http://www.primeraedicion.com.ar/nota/220663/closs-es-hazmerreir-nacional-por-la-inutil-aeropista-que-costo-20-mi.html">el tema expuesto por PRIMERA EDICIÓN ocupara la agenda mediática nacional</a>, los vecinos de la aeropista siguen sin agua potable, la escuelita del paraje sigue teniendo una letrina como único servicio sanitario y las malezas cubren gran parte del terreno donde se supone se quemaron tantos millones para obras que no están a la vista. La única diferencia es que, lejos del silencio inicial en torno de la fastuosa inversión, ahora Vialidad Provincial aduce que el Estado no tiene responsabilidad en el tema, ya que la obra todavía no fue “formalmente recepcionada” y por tanto, su mantenimiento le corresponde a la empresa constructora. La dependencia que ahora asegura que no tiene la culpa del abandono, también admitió que Closs inauguró una estructura “fantasma”, que jamás hubiera podido ser utilizada por aviones ya que nunca estuvo habilitada y ni siquiera estaba terminada. El ingeniero Leonardo Stellato, presidente de Vialidad, aseguró a este Diario que la aeropista tenía fecha de culminación recién en mayo de 2015, pero Closs la inauguró en diciembre del año anterior, es decir, seis meses antes del supuesto plazo, lo que acrecienta el papelón y la sospecha de irregularidades. Para ese acto inaugural el actual diputado nacional contrató aviones de menor porte que pasearon a los vecinos y montaron un interesante y nunca visto show que maravilló a los presentes, entre quienes estuvo el exministro de Turismo de la Nación, el kirchnerista Enrique Meyer. Siete millones másSegún precisó el funcionario, el monto del contrato para la primera parte de la obra alcanzó la suma de 16.945.091 pesos, siete millones más que los inicialmente licitados en 2012. A ese monto casi duplicado se suman 10.900.000 de pesos para la obra de provisión de líneas trifásicas a la aeropista y sus alrededores. Según el ingeniero Stellato, no se trata de una obra exclusiva para la aeropista sino para mejorar la provisión del servicio a los habitantes de la zona, que todavía no goza del beneficio. “En el caso de las obras eléctricas, Emsa no pudo hacerse cargo entonces nos pasó el proyecto a nosotros para ejecutar por medio de Vialidad” contó el funcionario. Casualidad o no, la empresa Hormicóm, la misma que ganó la licitación en 2012 para la obra básica de la aeropista en la que se invirtieron los primeros 16 millones, también resultó adjudicada con el “paquete” de obra eléctrica por otros diez, y en este último caso tiene fecha de entrega de las líneas en octubre de 2016.Es decir que en realidad se invirtieron 26 millones de pesos y no 20 como se dedujo desde un principio, pese a lo que hasta la fecha no se le encontró utilidad alguna a la millonaria obra. En octubre de 2014 un informe de prensa de Vialidad Provincial señalaba que “el proyecto (de la aeropista) comenzó a ejecutarse en mayo 2012 y a la fecha registra un avance del 98 %. Los trabajos incluyeron: Obra básica y desagües, construcción de taludes de seguridad, alcantarillas, cuneta revestida para evitar la erosión, cerco perimetral y desplazamiento de línea eléctrica, ítems exigidos por la Anac (Administración Nacional de Aviación Civil), para la homologación y habilitación de la pista para el uso aéreo”. Casi dos años después, la misma dependencia comunicó oficialmente que la obra “no tiene recepción provisoria, por lo que el mantenimiento de la empresa constratista hasta que se efectúe la recepción definitiva”. En la misma línea, Stellato aseguró que Vialidad Provincial intimó a la firma que construyó la obra, tanto para que la termine de una vez como para que la mantenga en condiciones hasta que ésto suceda.La letrina y los avionesA escasos cincuenta metros de una de las cabeceras de la millonaria aeropista funciona la Escuela rural 856, a la que asisten más de doscientos chicos de 4 a 13 años para cursar desde el nivel inicial a la primaria. La escuela es de madera, no tiene ventanas ni aulas suficientes, tiene pisos de tierra y la única instalación sanitaria que usan tanto los chicos como los docentes, es una letrina enclavada en el patio trasero. La pequeña escuela (no es aula satélite) fue creada gracias al aporte de los padres de la zona que no tenían dónde llevar a sus hijos para que estudien. Las maderas que componen la estructura fueron donadas por estos padres, al igual que la mano de obra. Cada tabla fue tomando forma gracias al trabajo coordinado de todos ellos. Desde hace un par de años, la escuela recibe ayuda de los integrantes de la Fundación Más, de Buenos Aires, compuesta por voluntarios que tienen un programa de padrinazgo de escuelitas rurales de zonas vulnerables. Los voluntarios de la fundación juntan donaciones y las acercan a la escuela una o dos veces por año, pero no pueden solucionar todas las carencias de infraestructura sino apenas las necesidades más básicas de los chicos, a los que les proveen de abrigos, útiles y remedios. “Lo otro debe ponerlo el Estado, se supone. Pero hasta ahora la escuela está igual” contó un vecino. Al Estado le pareció más importante gastarse 26 millones de pesos apenas unos metros más adelante, en la aeropista fantasma que Closs inauguró antes de que estuviera terminada. Piden ayuda La Fundación Más que apadrina a la escuelita logró pintar la estructura a principios de este año, por lo que ahora es de un alegre color verde que combina mejor con el paisaje. También obtuvo donaciones para un piso que une a la escuela con las letrinas del fondo y que evita que los chicos se embarren demasiado. A principios de este mes y con materiales donados, también iniciaron la construcción de dos salitas separadas para el jardín de infantes, que mientras tanto comparte aula con los chicos más grandes. La estructura nuevamente es de madera aserrada a mano por los papás de los humildes nenes y nenas y por los propios docentes, pero “nos falta dinero para hacer los baños, que es una parte costosa de la obra”, refirieron en la fanpage de Facebook de la entidad civil solidaria. La idea es que los chicos puedan contar con un baño instalado en reemplazo de la humilde y antihigiénica letrina. “Si nos podés ayudar con donaciones, contactanos por inbox o a info@fundacionmas.org”, invitan.Siguen sin agua potableLa aeropista de Closs fue inaugurada con toda la pompa el 20 de diciembre de 2014, a pesar, tal como se sabe ahora, de que la fecha de culminación supuestamente fue fijada para cinco meses después. Los 1.200 metros de tierra comp
actada se montaron sobre terrenos que ya tenían su propia historia, puesto que integraban un paquete de miles de hectáreas que pertenecían a la firma maderera “Premidia” y que fueron expropiadas por el gobierno para solucionar el grave problema de intrusión. Una vez que el Gobierno compró los lotes, el entonces gobernador ordenó que todos los que vivían en el predio elegido para poner la pista fueran relocalizados a un barrio construido por el Iprodha, cuyo valor se desconoce pero debería sumarse al costo total de la obra principal. En esas casas, los vecinos corridos del terreno de la futura aeropista iban a tener acceso a servicios básicos, según la promesa oficial, pero el sistema de agua potable nunca funcionó. Cuando el tema saltó a los medios nacionales, una cronista del noticiero de Telenoche buscó al ahora diputado nacional Maurice Closs para que explicara los fundamentos de tantos millones para nada. Closs no supo explicar el porqué del abandono tras el despilfarro de tantos millones, y sólo atinó a decir que “se iba a encargar” personalmente de solucionar la falta de agua potable en las casas de los relocalizados. Dos meses después, los vecinos siguen sin agua y nadie los visitó en nombre del exgobernador.Intimados“La obra no está entregada, se le intimó a la empresa contratista a que ponga en condiciones el predio para recepcionar la obra. Debe presentarse a realizar los trabajos pendientes” señaló el ingeniero Leonardo Stellato cuando este Diario lo consultó respecto de por qué sigue todo tal como estaba en la carísima aeropista que Closs inauguró hace un año y medio.“Las obras se hicieron, lo que está pendiente es la recepción provisoria y para eso la empresa tiene que dejar la obra en condiciones” reiteró el profesional. “La empresa sigue con la responsabilidad de mantener el predio hasta que eso pase y ya fue intimada” insistió. Al inicio de esta investigación, PRIMERA EDICIÓN dialogó con el hijo de Alberto Squillaci, de la empresa Hormicón, a cargo de las dos licitaciones relacionadas a la aeropista. Schillaci le aseguró entonces a este Diario que la obra se había concluido hacía tiempo, y de hecho ni siquiera recordaba con precisión el monto invertido. Pedidos de informesEl 11 de mayo pasado, la legislatura provincial aprobó dos pedidos de informes al Poder Ejecutivo por intermedio de Vialidad, en relación a la millonaria aeropista de El Soberbio. Los legisladores misioneros Gustavo González (UCR) y Héctor Bárbaro (Pays) elaboraron las iniciativas para que expliquen cómo es que gastaron 20 millones de pesos (ahora se sabe que son 26 con la obra de tendido eléctrico) en la construcción de la aeropista de Puerto Paraíso, en El Soberbio, una estructura de 1.200 metros de largo por treinta de ancho de tierra compactada que se encuentra inutilizada desde 2014 y que no muestra más inversiones que las que se ven a simple vista. Básicamente, a los diputados opositores no les cierran los números. La aeropista construida por orden del exgobernador Maurice Closs en un enclave de gran interés turístico (a pocos kilómetros de los Saltos del Moconá y en inmediaciones de importantes lodges) demandó dos licitaciones por un promedio de diez millones cada una, pero a la fecha en el predio solo se observa un malezal y pequeñas estructuras de mampostería donde “de vez en cuando duerme un policía”. La publicación de PRIMERA EDICIÓN que develó la existencia de la aeropista inutilizada, los montos y hasta la confirmación de que jamás estuvo habilitada por la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) como inicialmente se dijo, también derivó en la apertura formal de una investigación administrativa en el Tribunal de Cuentas de Misiones.
Discussion about this post