El presidente de dicha cámara, Juan Carlos Basílico, se expresó en contra de la posible suba tras el vencimiento el 31 de octubre del acuerdo entre el gobierno nacional y las petroleras para “mantener congelados los precios”, y expresó que de darse dicho incremento “el efecto inmediato será una nueva caída en el volumen de las ventas, que ya sufrió bajas importantes durante este año”.En base a esto, Basílico indicó que “esta medida cortaría un leve repunte en los litros vendidos”, y agregó que “el aumento acumulado de los precios de venta al público hasta el 30 de septiembre fue de un 31%, lo que hizo desmoronar las ventas desde los 1.439.761.614 litros comercializados en diciembre de 2015, hasta los 1.377.627.660 de agosto de 2016”.“Un nuevo aumento, indudablemente retraerá los volúmenes vendidos y afectará gravemente la rentabilidad de las estaciones -en su gran mayoría, pymes-, poniéndolas en riesgo económico y financiero”, aseguró el presidente de la entidad que agrupa, en su mayoría, a estaciones de servicio bonaerenses.Por último, desde la FEC aseguraron que un nuevo aumento extendería aún más la brecha de precios que mantiene la provincia de Buenos Aires con respecto a la de La Pampa, ya que ésta última se encuentra exenta del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) por la ley 27.209, lo que genera diferencias en los valores que “perjudican” a Buenos Aires.Fuente: agencia de noticias Télam
Discussion about this post