El ser humano debería mirar todo con ojos de niños, porque por más difícil que sea la situación en la que se encuentren, esos “locos bajitos” siempre tienen miradas de asombro.
Este 6 de enero podría haber sido un día más para este pequeño, pero una pareja se acercó a su madre y le pidió autorización para regalarle el cochecito. Un gesto mínimo quizás para estos anónimos “reyes magos”, pero para él, fue un día muy especial. Un pequeño gesto, que puede parecer nada para muchos, para este angelito de rubios cabellos fue mucho, se nota en la mirada fija en su regalo y por eso es digna de compartirla.
La solidaridad no debe ser pensada como una obligación o medirla en dimensiones exageradas. Gestos mínimos suman y se tornan metas al alcance de la mano para cualquiera que quiera ayudar. Somos conscientes que a diario miles de historias similares se repiten, afortunadamente, y si bien no podemos darlas a conocer a todas, este particular día de Reyes amerita tomar este acto como ejemplo de los demás.
Quizás haya quienes planteen que un juguete era lo de menos en este caso, pero no es así, los niños deben ser niños, deben poder jugar y disfrutar. Así que un aplauso por estos buenos samaritanos y para todos aquellos buenos samaritanos que se ocuparon, se ocupan y se ocuparán de seguir llevando adelante acciones llenas de amor y solidaridad para con el prójimo.
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