POSADAS. “Estamos felices y ya estamos ansiosos por volver a casa”. A Yolanda Segovia (43) aún le cuesta un poco movilizarse, dado que la cirugía fue el sábado. Cristian Rojas (18), mientras tanto, ya camina, despacio pero lleno de energías por la habitación del sanatorio IOT, en cuyo primer piso se desarrolló el trasplante. Fue en dos quirófanos en simultáneo y participaron diez médicos y sus respectivos asistentes.“El trasplante fue todo un éxito, Cristian está con muy buena recuperación y mañana -por hoy- recibirá el alta. Este es el cuarto receptor de un trasplante renal de donante vivo en Misiones”, definió con entusiasmo el nefrólogo Joaquín Agusti, jefe de Trasplante del sanatorio IOT, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.Una nueva vidaTras esta cirugía, toda la familia Rojas iniciará sin dudas una nueva vida, no solamente por este acto singular que estrecha aún más el vínculo entre esta madre y su hijo, sino porque Cristian ya no deberá dializarse.“Empecé con problemas en los riñones hace un año y ahí comencé con diálisis. Tenía que hacerme todos los días con el dializador que tenemos en casa. Tenía que cenar temprano, a las 21 o 21.15 y acostarme para empezar a dializar, porque tardaba como ocho horas, y a las 6 tenía que levantarme para ir a la escuela, al Instituto Verbo Divino de Villa Cabello, donde vive la familia”, relató Cristian. “Pero a veces se trababa la diálisis y corríamos todos”, agregó su madre.“Un acto admirable”“Como médicos que nos dedicamos a esta actividad hace varios años, tenemos respeto y admiración por los familiares que hacen la donación en vida, porque más allá que sabemos que está todo científicamente estudiado, no es fácil decidirse a donar un riñón”, destacó Agusti, quien hace poco más de un año trabaja en este centro y ya cuenta con otros seis años de haber hecho lo propio en Santa Fe. “Destacamos ese amor que tiene el familiar hacia el paciente enfermo, el altruismo de la persona que dona en vida”, agregó. “Y por otro lado, me parece importante concientizar a la población que cuando un familiar fallece es importante donar los órganos para que esas personas en lista de espera puedan mejorar su calidad de vida”, indicó.Ser donanteExisten dos tipos de donante, el cadavérico y el vivo. La ventaja del ultimo es que el órgano tiene más calidad, por la compatibilidad y porque los donantes son exhaustivamente estudiados y las fechas de cirugía pueden pautarse con anticipación. A diferencia, en los casos de donante cadavérico no se puede estimar cuándo llegará el órgano y puede pasar de un mes a varios años.Para determinar la compatibilidad del riñón del donante vivo se desarrolla un largo proceso de estudios. “Pueden ser donantes las personas mayores de 18 y que sean familiares de hasta cuarto grado, como padre, abuelo, tío, primos, hijos. No hay límites de edad sino que esto depende de las condiciones de salud de la persona”, detalló Agusti.
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