POSADAS. Los cuatro ocupantes de un Chevrolet Corsa que esperaba la señal de paso de un semáforo, en la intersección de las avenidas Cocomarola y Quaranta, de seguro fijaron nueva fecha de cumpleaños. Es que “volvieron a nacer” tras protagonizar una verdadera tragedia con suerte cuando el brazo de una grúa se desplomó sobre el automóvil, sin llegar a lesionar gravemente a quienes iban en su interior. El insólito accidente se produjo en la mencionada esquina, a las 16 de ayer, y las dos personas que viajaban en la parte delantera del vehículo -literalmente aplastado- tuvieron que ser rescatadas por personal de Bomberos. Según las pericias preliminares de la Policía, todo sucedió cuando un camión Mercedes Benz 1114 con un sistema hidráulico de elevación, perteneciente a la empresa Emsa, conducido por Lucas Hobecker, de 25 años, realizaba reparaciones sobre la avenida Cocomarola, en determinado momento y por causas que se investigan, el brazo o pluma de la máquina cayó sobre la parte media delantera, entre capot y parabrisas, de un Chevrolet Corsa. El automóvil había detenido su marcha frente un semáforo. El coche era guiado por Gustavo Rafael Benitez (35), quien viajaba junto a Hugo Arriola (48), como acompañante, y en los asientos traseros se hallaban Eugenio Fernández (48) y Luis Pereyra (33), según fuentes oficiales. Como consecuencia del brutal impacto los dos ocupantes de la parte delantera del Corsa quedaron atrapados entre los hierros retorcidos y con la grúa -de varias toneladas- encima. Tras varios minutos personal de Bomberos rescató primero a Benítez y luego a Arriola, quienes fueron hospitalizados con lesiones que serían leves, agregó la Policía.
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